En la siesta de este martes, personal de la Policía de Investigaciones (PDI) ingresó a la Recova de los ex Grandes Almacenes Ripamonti y desalojó a las personas que se habían instalado en el interior del edificio, que permanece clausurado por peligro estructural. La intervención se realizó luego de que Rafaela Noticias diera a conocer la presencia de personas en el lugar: tres hombres y una mujer mayores de edad.
Desde el área de Desarrollo Humano y Salud del Municipio, Marcia Molina explicó que las personas desalojadas “son de Rafaela y están atravesadas por consumos problemáticos”, además de mantener vínculos familiares frágiles o quebrados.
“Son personas que van mutando en diferentes sectores, hoy estaban en la Recova, pero otras veces se ubican en edificios abandonados. Es importante aclarar que la foto o el video son un recorte de la realidad: son personas atravesadas por consumos problemáticos, con lazos familiares rotos, con situaciones muy complejas”, indicó Molina.
Según la funcionaria, no se trata de familias ni de personas recién llegadas a la ciudad, sino de vecinos rafaelinos en situación de calle, en su mayoría adultos mayores de 18 años, que “van rotando” entre distintos espacios según las circunstancias del día.
“La mayoría son de la ciudad de Rafaela. Cuando llega alguien de otra localidad, articulamos con los municipios de origen para que pueda regresar. Pero en este caso puntual son conocidos entre sí, personas que circulan por distintos barrios”, señaló.
Acompañamiento y limitaciones del Estado
Molina explicó que el equipo municipal trabaja de forma constante y silenciosa con cada caso, tratando de ofrecer acompañamiento, alternativas de alojamiento o vinculación con las familias. Sin embargo, reconoció las limitaciones legales y estructurales que enfrenta el Estado local:
“Nos acercamos, dialogamos, ofrecemos las herramientas que tenemos a nivel local, pero muchas veces no acceden a la ayuda. No podemos realizar internaciones involuntarias, y cuando la persona no adhiere, el abordaje se vuelve muy difícil”, manifestó.
“Algunas de estas situaciones están judicializadas y otras se canalizan a través de la Defensoría. No es una realidad nueva, viene repitiéndose desde años anteriores”, agregó.
Coordinación interinstitucional
La intervención en la Recova fue el resultado de un trabajo conjunto entre la PDI, Desarrollo Humano, Protección Vial y la Guardia Urbana, con el objetivo de preservar la seguridad en un espacio declarado en riesgo.
“Sabemos que el edificio representa un peligro, y por eso trabajamos articuladamente entre distintas áreas. Si las personas acceden a la ayuda, se las acompaña; si no, se judicializa para dar un marco legal y garantizar su seguridad”, explicó Molina.
La responsable del área social destacó además que el acompañamiento a personas en situación de calle se mantiene activo a través del Refugio de Invierno y el Dispositivo Integral de Abordaje Territorial (DIAT).
“Es un trabajo silencioso, muchas veces invisible. El equipo le pone el cuerpo todos los días, pero no siempre se logra una respuesta inmediata, sobre todo cuando no hay adherencia. Lo importante es que la gente sepa que estamos trabajando y que los casos están identificados”, subrayó.