Personal policial y agentes de Protección Vial y Comunitaria se hicieron presentes en un taller ubicado en Ciudad de Sunchales al 1400, en barrio Amancay, luego de recibir una denuncia formal que alertaba sobre la posible preparación de motos para realizar picadas en la vía pública.
Al llegar al lugar, las autoridades constataron la presencia de dos motocicletas estacionadas sobre la vereda. Una de ellas fue retenida por carecer de chapa patente, mientras que la otra fue secuestrada por tener escape libre, en cumplimiento de la normativa vigente.
Cabe señalar que una de las motos se encontraba detenida, es decir, no estaba en circulación, y que su secuestro fue posible a partir de las modificaciones en la ordenanza que regula estas situaciones.
Durante el procedimiento, los propietarios del lugar se negaron a permitir el ingreso al interior del taller, actitud que, según indicaron fuentes oficiales, ya se ha repetido en otras ocasiones. A pesar de ello, se labró un acta dado que el espacio no cuenta con la habilitación correspondiente para funcionar como taller mecánico. Ahora, los responsables del lugar disponen de un plazo de tres días para presentar su descargo ante las autoridades.