La Comisión Vecinal del barrio San Martín elevó un reclamo formal ante el municipio de Rafaela solicitando la urgente intervención sobre una vivienda abandonada ubicada en la intersección de calles Dante Alighieri y Sáenz Díaz. La presentación, acompañada por numerosas firmas de vecinos, fue dirigida al área de Participación Ciudadana y Vecinales, donde se expone la crítica situación del inmueble, que —según indicaron— lleva más de una década sin mantenimiento ni uso.
De acuerdo al documento presentado, el lugar se encuentra en un avanzado estado de deterioro, con acumulación de residuos, humedad y condiciones que favorecen la proliferación de plagas y focos infecciosos. Además, los vecinos alertaron que la propiedad estaría siendo utilizada como refugio por personas ajenas al barrio o en situación de calle, lo que incrementa la preocupación en materia de seguridad. En ese sentido, señalaron que existen casos comprobados en los que el patio trasero del inmueble habría sido utilizado para guardar elementos robados a viviendas linderas.
Pedido de intervención y pronta respuesta
Ante este panorama, desde la vecinal solicitaron la intermediación del municipio para que el área correspondiente tome cartas en el asunto y avance con una solución definitiva. “Esperamos una pronta respuesta para que esta situación se resuelva”, expresaron en la nota, dejando en claro la preocupación creciente entre los habitantes del sector. El reclamo se suma a otros pedidos vecinales vinculados al mantenimiento urbano y la seguridad, poniendo nuevamente en agenda la problemática de inmuebles abandonados en la ciudad.
La vivienda se encuentra abandonada desde hace años y su situación dominial sería incierta, ya que el propietario falleció y no habría herederos definidos o el inmueble estaría judicializado. Ante este escenario, la comisión vecinal realizó distintas intervenciones para mitigar el problema: tareas de limpieza, mantenimiento de veredas y el tapiado del lugar —incluyendo trabajos recientes—. Además, en reiteradas ocasiones debieron retirar a personas que habían ingresado al inmueble, llevando adelante controles periódicos. Sin embargo, estas acciones no resultan suficientes, por lo que se insiste en la necesidad de una intervención municipal para evitar que la situación se agrave.