Luego de varios meses de incertidumbre y reclamos por parte de los jardines maternales de la ciudad, el Municipio dio marcha atrás con la intimación que obligaba a tratar los pañales descartables como residuos patológicos. La decisión fue confirmada tras una serie de reuniones que incluyeron un encuentro del Ejecutivo con representantes de las instituciones y, este viernes, una audiencia en el Concejo Municipal. Todo sucedió luego que RAFAELA NOTICIAS se hiciera eco del reclamo de los jardines de infantes particulares, que se consideraban afectados por los cambios que ahora quedaron sin efecto.
El conflicto se había iniciado a partir de un correo electrónico enviado en octubre por el área de Servicios Públicos y Ambiente, en el que se notificaba a los jardines que los pañales no podrían seguir disponiéndose como residuos domiciliarios y que debían gestionarse bajo el régimen de residuos patológicos. La medida implicaba, según denunciaron las instituciones, la contratación de servicios privados de recolección con altos costos y una logística difícil de sostener.
Inviabilidad operativa y costos elevados
Representantes de los jardines explicaron que el esquema planteado resultaba impracticable en los hechos. Las empresas habilitadas para la recolección de residuos patológicos no operan en la ciudad y realizan retiros quincenales desde otras localidades, lo que obligaba a almacenar grandes volúmenes de pañales usados durante 15 días.
En un jardín de tamaño medio, se generan alrededor de dos bolsas de consorcio por día, principalmente en salas que reciben niños desde los 45 días hasta los dos años. Se trata, además, de bolsas pesadas y con residuos orgánicos, lo que genera problemas de espacio, olores y riesgos sanitarios para docentes y niños.
A esto se sumaba el impacto económico. Algunos presupuestos que recibieron las instituciones rondaban los 200.000 pesos mensuales, un monto que los jardines consideraron imposible de afrontar, teniendo en cuenta que se sostienen casi exclusivamente con las cuotas que pagan las familias.
Las representantes también señalaron que, tras investigar la normativa vigente, los pañales descartables no encuadran técnicamente como residuos patológicos, lo que reforzó el planteo de que la exigencia carecía de sustento técnico.
La reunión con el Ejecutivo y la intervención del Concejo
En la jornada del jueves, el Municipio recibió a los jardines en el Palacio Municipal. Allí, funcionarios explicaron que el Complejo Ambiental de la ciudad está habilitado únicamente para residuos industriales no peligrosos y que no puede recibir residuos patológicos. En ese marco, se mencionó la licencia ambiental otorgada por la Provincia en agosto de 2025, que fija pautas y auditorías para los próximos diez años.
Desde el Ejecutivo se indicó que, en controles recientes, se detectó el ingreso de residuos patológicos mezclados con otros desechos, lo que evidenció la necesidad de reforzar la separación en origen. Sin embargo, se aclaró que la adecuación en el tratamiento de los residuos de jardines y otras instituciones no implicará costos adicionales ni el cobro por la disposición de pañales, sino un cambio de hábitos y procedimientos para mejorar la trazabilidad.
En la jornada de este viernes, representantes de los jardines fueron recibidos por concejales de distintos bloques. Allí expusieron la falta de respuestas formales durante meses, pese a las notas presentadas, y remarcaron que recién fueron escuchados cuando el tema llegó al recinto legislativo.
Marcha atrás y pedido de formalización
Desde el bloque del PJ calificaron como “erróneo técnicamente” el criterio aplicado por el Municipio y sostuvieron que el tratamiento como residuo patológico está pensado para instituciones de salud, no educativas. Además, cuestionaron la intimación inicial, que fijaba como fecha límite diciembre y luego fue prorrogada hasta marzo. Además, volvieron a insistir en convocar al subsecretario de Servicios Públicos, Juan Pablo Aversa, quien mantiene un duro conflicto político con la principal bancada de la oposición y ya fue convocado por el PJ varias veces, sin éxito, al recinto del Concejo.
Finalmente, el Ejecutivo reconoció el error en la interpretación de la normativa y se comprometió a mantener el servicio de recolección de residuos tal como se venía prestando, dejando sin efecto las notificaciones enviadas a los jardines. También se anticipó que la misma solución alcanzará a los geriátricos, que habían planteado una problemática similar.
Si bien las instituciones valoraron la marcha atrás y se manifestaron conformes con el resultado de las reuniones, dejaron en claro que esperan una comunicación formal que confirme la decisión y les brinde tranquilidad definitiva, luego de meses de incertidumbre y reorganizaciones que nunca llegaron a implementarse.