Dado que el área a intervenir es de alto impacto, ya hay un sector definido para comenzar las obras de reconstrucción de las veredas, de modo de dificultar lo menos posible la accesibilidad en fechas claves.

Seguir en
El sector donde comenzarán las obras deberá ser consensuado con los comerciantes.

Las obras de refuncionalización de veredas en el microcentro de Rafaela comenzarán seguramente en septiembre. En octubre habrá un primer gran desafío para la empresa que sea adjudicataria de la obra: se festejará el Día de la Madre, una fecha comercialmente clave para muchos negocios dedicados a la venta de calzados, indumentaria, tecnología, perfumería y electrodomésticos, entre otros rubros. Mantener un flujo de circulación e ingreso a los locales comerciales resultará fundamental para minimizar quejas y reclamos, que igualmente los habrá, porque siempre los proyectos de obras en ejecución, como sucede incluso en las casas de familia, provocan molestias.

El tema está en cómo resolver esas encrucijadas que plantea el año comercial con las obras a ejecutar, que son complejas y deben ser completas y bien terminadas. De modo que haya una intervención y ésta dure por décadas.

Los desafíos

 

 

Con el avance de la primavera y la llegada de la temporada estival, los locales gastronómicos sacan sus mesas a la vereda y a la vía pública. Y luego viene diciembre, con varias semanas en las que el centro vive el fervor de las Fiestas de Fin de Año y otras semanas claves para cerrar los números del año con ventas que ayuden a redondear el éxito -o no- del 2025.

En el medio, hay otros momentos significativos: las fechas en que se presentan las renovaciones de temporada en materia de indumentaria; las semanas de promociones especiales; eventos trascendentes como la Fiesta del Teatro, el Día del Niño, el Día del Padre y el torneo Sueño Celeste (todos estos ya considerando el año 2026).

Empezar por el centro de todo

La idea expresada por los funcionarios del Ejecutivo ante los concejales es que se avance "cuadra por cuadra". Es decir, no habrá un frente de obra de 5 cuadras, sino que se hará por sectores, como pasó con los canteros centrales. A diferencia de lo que se hizo con los canteros, esta vez la idea es empezar por el centro del Bv. Santa Fe, más precisamente entre Sargento Cabral-Pueyrredón y San Lorenzo-Güemes.

¿Por qué por el centro? Porque si se logra arrancar la obra en la salida del invierno y la llegada de la temporada estival, se pueden minimizar perjuicios a los comercios gastronómicos. 356, el más tradicional de los restó bares del centro, está cerrado en estos días precisamente por obras de remodelación propias. Enfrente está Cyrano, el otro local gastronómico. Será el primer tema a resolver: si se empieza en ese sector o se consensúa para dejarlo para el final, es decir, para el próximo invierno.

Por eso ahora se impone una etapa de intenso diálogo entre los proyectistas, la empresa que vaya a resultar adjudicataria, y Paseo del Centro, como institución que nuclea a la mayoría de los comercios frentistas. Cuestiones como la cartelería de señalización y las rampas para circulación de personas y acceso a los comercios serán fundamentales y la comunicación entre las partes no puede fallar, sobre todo en un momento donde los comercios rascan la olla para sobrevivir.

Seguí las noticias de Radio Mitre Santa Fe en Google News Seguinos en Google News