La situación en el barrio Los Nogales alcanzó un punto de tensión tras una reciente reunión vecinal donde el malestar se hizo generalizado ante la llegada de las boletas proforma por la repavimentación de algunas calles. Marisa Castaño y Marcelo Fiorito, integrantes de la Comisión Vecinal, explicaron que si bien la mejora de las calles es necesaria, el impacto financiero en una población compuesta mayoritariamente por adultos mayores es alarmante.
Marisa Castaño relató con preocupación que el barrio cuenta con muchos jubilados que cobran el haber mínimo y que se encuentran con facturas que llegan a los 7 millones de pesos, pagaderos en 60 cuotas que sufren ajustes semestrales. Castaño enfatizó que el descontento no es contra la obra en sí, sino por la falta de un representante municipal que explique si existen formas de achicar esos montos. Asimismo, planteó la incertidumbre que genera un plan de obras que se extiende por diez años, atravesando futuras gestiones políticas que podrían no hacerse cargo de lo prometido hoy.
Por su parte, Marcelo Fiorito detalló el crítico estado de arterias como Falucho, Vélez Sarsfield, Lincoln y Washington, aclarando que en calles como Martín Oliver los baches son tan profundos que ya han provocado caídas de ciclistas y motociclistas. Ferito señaló una contradicción que irrita especialmente a los vecinos: la primera cuadra que ingresa desde la ruta (Falucho) fue asfaltada por Vialidad sin costo alguno para los frentistas, lo que genera comparaciones inevitables con los millones que se les exige pagar ahora. El vecinalista insistió en que el ciudadano necesita que se le expliquen los motivos técnicos del costo, ya que la comisión se encuentra en el medio de los reclamos sin tener las respuestas necesarias.
Finalmente, tras la falta de respuestas iniciales, se confirmó que el próximo martes a las 19:00 horas se llevará a cabo una reunión clave con funcionarios del ejecutivo y del Concejo. El objetivo del encuentro será que las autoridades brinden la información técnica y financiera que los vecinos demandan para intentar buscar una solución que permita concretar la mejora sin comprometer la economía de las familias del barrio.