Leandro Groj tenía 28 años cuando una caída cambió su vida para siempre. En julio de 2010, una fractura derivó en un diagnóstico inesperado: osteosarcoma, un tipo de cáncer óseo poco frecuente en adultos jóvenes. Desde Rafaela fue derivado al Instituto Ángel Roffo, en Buenos Aires, donde comenzó un duro tratamiento.
Tras tres ciclos de quimioterapia, en diciembre de ese mismo año fue operado. Los médicos lograron extirpar el tumor ubicado en la cabeza del fémur y le colocaron una prótesis de cadera, con una expectativa de vida útil de entre 20 y 25 años. La biopsia confirmó que el cáncer había sido eliminado por completo.
Luego de un año de recuperación, Leandro pudo retomar su vida laboral. Primero trabajó en relación de dependencia y, más tarde, junto a su pareja Alejandra, emprendió distintos proyectos productivos. Actualmente sostienen un negocio familiar de comaderas rústicas, con ventas a todo el país.
Sin embargo, en septiembre del año pasado, un accidente doméstico volvió a poner su salud en jaque. Una fractura en la rodilla derecha provocó el desplazamiento de la prótesis colocada hace 15 años. Tras consultas médicas en Rafaela y una evaluación en el Instituto Ángel Roffo, los especialistas fueron claros: la única solución es un recambio completo de la prótesis.
Hoy, la movilidad de Leandro está seriamente limitada. Esa situación impactó de lleno en su trabajo y en la economía familiar, al punto de perder la cobertura de obra social. La prótesis necesaria, de fabricación nacional, tiene un costo estimado de diecisiete mil dólares, una suma imposible de afrontar sin ayuda.
Frente a este escenario, Leandro y su familia iniciaron una colecta solidaria de alcance nacional. Además de gestionar respuestas ante organismos oficiales, apelan a la solidaridad de la comunidad para poder reunir los fondos y programar la cirugía que le permita volver a caminar.
Quienes deseen colaborar pueden hacerlo mediante una transferencia al alias: leandro.groj
También es de gran ayuda la difusión de la campaña en redes sociales, donde actualizan el estado de la colecta y comparten su historia.
“Difundir esto es lo que más nos ayuda”, expresó Leandro, con la esperanza de que la solidaridad vuelva a ser, una vez más, el empujón necesario para seguir adelante.