En una jornada política clave para el oficialismo, la Cámara de Senadores de la Nación Argentina celebra este viernes su última sesión del período de sesiones extraordinarias con la expectativa de convertir en ley dos iniciativas centrales impulsadas por el presidente Javier Milei: la reforma laboral y la Ley de Régimen Penal Juvenil.
La sesión, convocada para comenzar a partir de las 11 de la mañana, marcará el cierre de un bloque intenso de tratamiento legislativo y llega en la antesala del discurso presidencial ante la Asamblea Legislativa previsto para este domingo.
El proyecto de reforma laboral, que ya había obtenido media sanción en el Senado y fue modificado por la Cámara de Diputados, regresa al recinto para su sanción definitiva. En Diputados se eliminó el controvertido artículo 44, que proponía reducciones de haberes durante licencias por enfermedad o accidentes fuera del ámbito laboral; ahora la decisión queda en manos de los senadores.
La reforma introduce cambios profundos en aspectos como la jornada de trabajo, las negociaciones colectivas, los sistemas de compensación por horas extras, y la normativa para indemnizaciones y certificaciones laborales, generando un amplio debate político y social.
En paralelo, el proyecto del Régimen Penal Juvenil busca bajar la edad de imputabilidad de 16 a 14 años y establece un esquema de penas que, para delitos graves como homicidios, robos violentos, abusos sexuales y secuestros, puede alcanzar hasta 15 años de prisión. La iniciativa contempla también sanciones alternativas y mecanismos de resocialización para infracciones menos graves, así como garantías de educación, atención médica y separación de menores y adultos en los establecimientos de encierro.
El oficialismo confía en la sanción de ambas leyes como victorias legislativas antes del cierre de las extraordinarias, respaldadas por bloques aliados como el PRO, la UCR y legisladores provinciales, aunque enfrentan la oposición del peronismo y sectores gremiales críticos de la reforma laboral y de la modificación de la imputabilidad.
La jornada tendrá un fuerte impacto político por tratarse de dos de los proyectos más discutidos del actual período legislativo y que, de sancionarse hoy, dejarán sus textos definitivos antes de entrar al calendario ordinario del Congreso.