El regreso de una palabra que nadie quería volver a escuchar: COVID. El virus mutó nuevamente y ya se detectaron los primeros casos en Argentina de una nueva variante denominada Estratus, pero apodada mediáticamente como Frankenstein. ¿Por qué? Porque nació de la combinación de dos variantes de Ómicron dentro del organismo de una misma persona, dando lugar a una tercera, inédita.
El médico infectólogo Hugo Pizzi explicó - en diálogo con MItre Santa Fe - que esta versión híbrida del virus “tiene un poder de contagio y expansión muy veloz”, y advirtió que en Brasil tiñó el mapa en cuestión de semanas. Aunque no genera cuadros graves en personas sanas, sí puede afectar con mayor intensidad a quienes integran grupos de riesgo: diabéticos, cardiópatas, pacientes con enfermedades respiratorias crónicas y personas con obesidad severa.
En cuanto a los síntomas, el especialista indicó que Frankenstein se presenta con fiebre, dolores musculares, impacto en la garganta y una difonía marcada, con pérdida temporal de la voz en algunos casos. “Nos deja listos a los locutores y periodistas”, ironizó. También puede haber pérdida del olfato, aunque es menos frecuente.
Sobre la prevención, el experto insistió en retomar hábitos básicos de higiene y considerar el uso del barbijo en espacios cerrados o con poca ventilación. “Yo lo llevo en el bolsillo. Si alguien tose en un banco o en un colectivo, me lo pongo sin dudar”, relató. Además, destacó la importancia de la vacunación con dosis actualizadas. En Argentina ya se encuentra disponible la vacuna ARVAC, desarrollada con una plataforma tradicional y eficaz contra esta nueva cepa.
Por último, alertó que “hay tres casos confirmados en Córdoba, pero seguramente hay muchos más. Por la cantidad de vuelos y viajes en ómnibus, es muy probable que esté más extendida de lo que se cree”.