Los incendios forestales que afectan al norte de la provincia de Chubut continúan avanzando sin control, impulsados por un escenario climático extremo marcado por la sequía prolongada, altas temperaturas y fuertes vientos. La situación obligó a evacuar dos localidades y mantiene a una tercera bajo alerta preventiva, mientras se refuerza el operativo con brigadistas provenientes de distintos puntos del país.
Desde el gobierno provincial calificaron el escenario como crítico. “Estamos frente a la peor tragedia ambiental en 20 años”, afirmó Abel Nievas, secretario de Bosques de Chubut, al describir la magnitud del daño provocado por el fuego.
Las autoridades aclararon que el fenómeno se circunscribe exclusivamente a territorio chubutense y que, a diferencia de esta situación, en Bariloche y El Bolsón, dentro de la provincia de Río Negro, no se registran focos activos y la temporada turística se desarrolla con normalidad.
El incendio se inició el pasado 5 de enero y ya consumió cientos de hectáreas de vegetación nativa, bosques implantados y pastizales. Durante la jornada del jueves, uno de los frentes cruzó la Ruta Nacional 40 entre Epuyén y El Hoyo, lo que obligó a interrumpir el tránsito y a ordenar la evacuación total de Epuyén. La circulación fue restablecida este viernes por la mañana.
El foco ígneo se habría originado en cercanías de una ruta provincial, en la zona de Puerto Patriada, una villa turística ubicada sobre una de las márgenes del lago Epuyén. En ese sector, al menos diez viviendas fueron destruidas por el fuego y, como medida preventiva, se evacuó a toda la población. En total, más de 3.000 personas debieron dejar sus hogares en los últimos días.
En el plano judicial, la fiscal general Débora Barrionuevo indicó que existen elementos que permiten presumir que el incendio fue intencional. Según explicó, el peritaje realizado permitió ubicar el punto de inicio del fuego en una zona boscosa, alejada de la ruta y de viviendas, donde se detectaron restos de combustible. Las pericias buscan ahora determinar qué tipo de sustancia acelerante fue utilizada.
Mientras tanto, el municipio de El Maitén, ubicado a unos 15 kilómetros del frente principal, recomendó a los vecinos mantenerse preparados ante una eventual evacuación. También permanecen en alerta las poblaciones de El Coihue y Buenos Aires Chico, donde se dispusieron espacios municipales para alojar a posibles evacuados, de manera preventiva.
Las tareas aéreas se vieron seriamente afectadas por las condiciones meteorológicas. La escasa visibilidad provocada por el humo impidió operar con normalidad a los siete medios aéreos disponibles. Incluso el Boeing 737 Fireliner, con capacidad para descargar 15 mil litros de agua, sólo pudo realizar una intervención puntual antes de suspender su actividad.
Las autoridades confían en que una mejora en las condiciones climáticas permita retomar los trabajos aéreos con mayor intensidad durante las próximas horas.
En paralelo, otro incendio mantiene en alerta al Parque Nacional Los Alerces. Allí, un foco iniciado en diciembre, que había sido contenido, se reactivó por la persistencia de la sequía y las altas temperaturas. Desde Parques Nacionales informaron que el objetivo principal ya no es frenar el avance del fuego, sino proteger a las poblaciones y bienes ubicados dentro del área protegida, en un trabajo coordinado con la Agencia Federal de Emergencias y el gobierno provincial.
Además, se registró un incendio activo en cercanías de El Chaltén, en la provincia de Santa Cruz, donde brigadistas y medios aéreos continúan trabajando para contener el avance de las llamas en la zona del cerro El Huemul.
En todos los operativos intervienen el Ministerio de Defensa y las Fuerzas Armadas, brindando apoyo logístico, medios aéreos y asistencia humanitaria, en un contexto donde las condiciones extremas podrían mantenerse hasta mediados de la próxima semana, cuando se esperan lluvias que podrían traer algo de alivio.