Las recientes declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien vinculó el consumo de paracetamol con el autismo y limitó la venta de una marca en su país, generaron sorpresa y preocupación en la comunidad médica internacional. En diálogo con la radio, la doctora Estefanía Chumilla, especialista en ginecología y obstetricia, buscó despejar dudas y llevar tranquilidad a las familias.
Asimismo, explicó que el autismo fue descripto mucho antes del descubrimiento del paracetamol y que se trata de una condición multifactorial donde intervienen la genética y el ambiente. “No es una causalidad directa. El paracetamol se estudió durante décadas y siempre se consideró seguro en el embarazo bajo supervisión médica”, remarcó.
La especialista reconoció la existencia de un meta-análisis publicado en septiembre de 2025 que evaluó 46 estudios, algunos de los cuales encontraron una asociación con el consumo prolongado de la droga. Sin embargo, aclaró que la evidencia no demuestra una relación causal y que tanto la FDA, la OMS como las sociedades médicas argentinas mantienen la recomendación de uso cuando está indicado.
Consultada sobre alternativas, Chumilla señaló que el ibuprofeno, otro analgésico frecuente, está contraindicado en el embarazo porque puede provocar complicaciones cardíacas en el feto. “El paracetamol sigue siendo la opción más segura, siempre bajo indicación profesional y sin abusar de su consumo”, explicó.
Finalmente, la especialista sostuvo que las restricciones en Estados Unidos responden más a un movimiento político que científico y descartó que puedan impactar en la práctica médica argentina. “Queremos transmitir tranquilidad a las embarazadas y familias con recién nacidos: el paracetamol no se suspende, lo seguimos indicando en casos necesarios y con la seguridad que avalan los estudios”, concluyó.