La vida de Zulma Gladys Ocampo cambió drásticamente en las últimas horas. Gladys es oriunda de Rafaela, pero el destino la llevó a vivir a Santiago del Estero. Hoy, la distancia no impide que su voz llegue a nuestra ciudad con un pedido que nace del dolor y la necesidad absoluta: recuperar su autonomía.
Un golpe tras otro
El relato de Gladys es desgarrador. Por un lado, la pérdida de su silla de ruedas semipostural marca Jerry, una herramienta indispensable para su condición (problemas cervicales y ciáticos). “Es una silla de aluminio con carbono, ya estaba viejita y los caños no dieron más, se quebró. Me la pasé llorando porque sin ella no puedo ni ir al baño”, explica. A pesar de los intentos de reparación, la soldadura en esos materiales no garantiza seguridad, y Gladys teme quedar postrada definitivamente.
A este problema técnico se le suma un golpe emocional profundo: el fallecimiento de la persona que la cuidaba como una madre y la ayudaba en sus tareas diarias. “Me quedé como sin nadie”, confiesa con angustia.
Campaña de solidaridad: Cómo ayudar desde Rafaela o Santiago
Gladys necesita una silla de ruedas, preferentemente del modelo Jerry clásica (asiento fijo y ultraliviana), ya que su fuerza física es limitada y este modelo le permite maniobrar con independencia.
Quienes puedan colaborar con una silla nueva, usada en buen estado o aportar datos para conseguir una, pueden contactarse o realizar el envío a los siguientes datos:
- Nombre: Zulma Gladys Ocampo (DNI 11.682.371).
- Dirección: Calle Independencia 1120, Santiago del Estero Capital.
- Teléfono de contacto: 3855 98-1151.
- Logística: Se pueden coordinar envíos a través de la empresa Vía Cargo.
Gladys confía en la solidaridad de los rafaelinos, esa que tantas veces la ayudó a salir adelante. Hoy, su movilidad depende de un gesto generoso. “Solo me conformo con poder ir al baño por mi cuenta”, cierra su pedido, esperando que alguien pueda acercarle la solución que tanto necesita.