Como ocurre habitualmente, la jornada de cada 1 de enero ofrece desde el primer minuto un intenso movimiento, que se hace más visible a partir de la 1 de la mañana aproximadamente. Mucha gente que sale de su casa para ir a visitar familiares y amigos para el consiguiente saludo, y miles de jóvenes que comienzan a encontrarse para ir hacia los lugares donde se organizaron fiestas especiales, como fueron los casos de los boliches Bastarda y Mil Uno; o las fiestas en La Redó y en un predio ubicado e ruta 34 y Desvío del Tránsito pesado.
También es común que haya conductores que suelen acelerar más de la cuenta, algunos que no terminan de comprender que habiendo bebido alcohol no se debe manejar y otras situaciones que obligan a los servicios de emergencia a estar atentos.
En ese contexto, los Bomberos Zapadores no registraron ninguna salida -sólo tuvieron que rescatar a una mascota que había trepado a un lugar del que no podía descender-, pero sí hubo trabajo para la gente que asiste a los accidentes de tránsito, en especial el SIES 107, que generalmente no tiene respiro en la ciudad debido a este tipo de situciones. Fueron trasladadas al Hospital tres víctimas de distintos accidentes: una mujer joven que sufrió una fractura en una pierna; un muchacho con un traumatismo de cráneo leve y otro joven con traumatismo en hombro. En tanto, también un niño debió ser asistido por un control clínico, aunque sin lesiones asociadas al mismo.
El caso más importante se dio con el ingreso a la guardia del hospital rafaelino de un joven herido de arma blanca en el tórax, aunque sobre el hecho hasta cerca del mediodía de este lunes no se había podido recabar información oficial en torno a las circunstancias y el lugar en donde se produjo el incidente.
Robo de un auto
Entre las novedades que trascendieron, además del robo de un celular del que se informa en espacio aparte, también se supo que un auto fue sustraído cuando el conductor debió dejarlo estacionado con las llaves colocadas, de manera circunstancial y por unos minutos, pero se encontró con la sorpresa que tres jóvenes que pasaban por el lugar se lo llevaron. Con asistencia del Centro de Monitoreo, se pudo ubicar rápidamente al vehículo y la policía detuvo a un joven de 18 años. También en este caso se espera el informe oficial que confirme las características del hecho.
Fiestas tranquilas
En tanto, los eventos privados que se concretaron no dejaron mayores novedades de relevancia. El más concurrido resultó el que tuvo lugar en el complejo La Redó, donde se juntaron unos 3 mil jóvenes y los mayores inconvenientes se dieron con la falta de iluminación en los accesos. La avenida Marchini no tiene iluminación en esa zona, y a las 2 de la mañana, cuando comenzaron a llegar los primeros jóvenes, una nube de polvo cubría el camino de ingreso al predio, por donde había mucha gente comenzando a circular.
En 34 y Camino 5, frente a la planta hormigonera, había controles de la policía y un puesto se había instalado en inmediaciones del hotel Campoalegre, aunque la concurrencia fue escasa; mientras que otros dos lugares con concentración de gente fueron los boliches La Bastarda y Mil Uno. En todos estos sitios se observó la presencia de personal de Protección Vial y Comunitaria ordenando el tránsito.
Precisamente los agentes de Protección Vial tuvieron que intervenir en accidentes entre autos, donde no hubo lesionados pero sì chapas rotas. En Lincoln al 400 un conductor perdió el control dos veces: la primera, cuando consumió alcohol. Y luego el del auto que manejaba: la espirometría le dio positivo de alcoholemia tras chocar un auto estacionado. En tanto, otro choque se registró en Lamadrid y Roca, pero en este caso fue una colisión pero autos cuyos conductores no registraban consumo de alcohol.