El año comenzó muy temprano en materia de delitos en la ciudad. Cuando apenas se apagaba el estruendo de los pocos que utilizaron pirotecnia sonora y la ciudad cobraba el ritmo febril de los traslados familiares de una casa a otra para más saludos, brindis y para la movida hacia los lugares que convocaban a fiestas para recibir el año, se disparó una alarma tras un llamado al 911 alertando sobre un robo.
El hecho sucediò en calle Lorenzatti, a pocos pasos de Chiaraviglio, donde un grupito de adolescentes se encontraban recibiendo el año y fueron sorprendidos por dos delincuentes, quienes presuntamente se encontraban armados, y despojaron a uno de los muchachitos de un teléfono celular, dàndose a la fuga rápidamente.
Hasta el lugar llegó una patrulla policial para la tarea de entrevistar a la vìctima y recoger la denuncia.