La inseguridad virtual volvió a golpear con fuerza en el departamento Castellanos. Una mujer de 45 años, domiciliada en la zona rural de Galisteo, denunció haber sido víctima de una estafa telefónica meticulosamente planificada que le costó a su familia una pérdida superior a los 2 millones de pesos.
El hecho comenzó el pasado 27 de febrero, cuando la víctima recibió un llamado de un sujeto que se presentó como empleado de la obra social Osprera. Con un tono convincente, el estafador le aseguró que tenían a su disposición un supuesto reintegro de dinero por gastos médicos relacionados con su hijo.
La trampa del CBU y las transferencias cruzadas
Bajo el engaño del beneficio económico, la mujer siguió las instrucciones del delincuente y proporcionó no solo su CBU y datos bancarios, sino también los de la cuenta de su esposo. Esta información fue suficiente para que los estafadores tomaran el control de los fondos y comenzaran a realizar una serie de movimientos rápidos.
Según consta en la denuncia, se detectaron múltiples transferencias fraudulentas dirigidas a cuentas de al menos tres personas desconocidas. En cuestión de minutos, los ahorros de la pareja, que superaban los $2.000.000, desaparecieron del sistema.
Tras advertir la maniobra, los damnificados radicaron la denuncia correspondiente. Actualmente, la Justicia investiga el rastro digital de los fondos para intentar identificar a los titulares de las cuentas receptoras.
Recomendación clave
Desde las autoridades locales y los equipos de ciberseguridad se insiste: ninguna obra social, banco o ente oficial solicita claves, CBU o datos privados por teléfono. Ante cualquier duda, corte la comunicación y llame usted mismo a los números oficiales de la entidad.