El robo de cables, que había sido controlado a principios del año pasado con allanamientos y clausuras de chacaritas, vuelve a ser un problema en Rafaela. En las últimas semanas, la situación se agravó y evidencia que la rueda de este negocio ilegal comenzó a girar nuevamente. Un claro ejemplo de esto es lo ocurrido en el Centro de Salud N°8 de barrio Italia (Bollinger 161), que en una sola semana sufrió tres robos.
El perjuicio es significativo: la falta de electricidad dejó sin funcionamiento los aires acondicionados, las heladeras afectando el almacenamiento de vacunas y medicamentos que requieren refrigeración. Debido a ello, durante el fin de semana se perdió la cadena de frío y fármacos debieron ser descartados. Además, el robo de una computadora generó complicaciones en la atención de pacientes, ya que contenía información clave para el seguimiento de historias clínicas.
El primer robo, tal como publicó RAFAELA NOTICIAS, ocurrió el viernes 7 de febrero, cuando se llevaron cables que rápidamente fueron repuestos. Sin embargo, el domingo 9 los delincuentes volvieron a ingresar, esta vez sustrayendo no sólo cables sino también la computadora, provocando la pérdida de vacunas y medicamentos. Finalmente, el tercer robo tuvo lugar en la madrugada de este jueves 13 de febrero, cerca de las 4 horas. Un vecino que escuchó ruidos se acercó al centro de salud y logró frustrar parcialmente el robo, obligando a los ladrones a huir. No obstante, estos alcanzaron a llevarse más cables y dejaron en el techo herramientas olvidadas.
El Centro de Salud no fue la única institución afectada. El Club Quilmes también fue blanco de estos delitos. En la madrugada del miércoles, los delincuentes sustrajeron 17 metros de cable desde el pilar hasta la entrada del salón de calle Bolinger. Además, forzaron un portón que da a una casa en proceso de desarme sobre calle Brigadier López, llevándose dos prolongaciones. La semana pasada, el club ya había sido víctima de un robo similar, en el que se llevaron más de 15 metros de cable desde el pilar hasta la entrada del salón de bochas, así como todos los cables de los asadores.