La tragedia en la Escuela Nº 40 Mariano Moreno de San Cristóbal sigue generando repercusiones en todo el país, e incluso a nivel internacional, donde un menor de 15 años armado con una escopeta mató a Ian Cabrera, de 13. Rafaela Noticias, el único medio de comunicación de la ciudad que llegó hasta la localidad del suceso para cubrir el acontecimiento, dialogó con alumnos de la institución sobre los minutos de terror que atravesaron.
Estudiantes del turno nocturno señalaron que, si bien no compartían horario con el agresor ni con la víctima, en el último tiempo se venían registrando situaciones de violencia vinculadas a la comunidad educativa. “Últimamente sí hubo hechos. El año pasado también hubo un caso con una alumna, pero esto ya es otro extremo”, expresaron, al tiempo que remarcaron el impacto de lo ocurrido: “Estamos hablando de una criatura de trece años que no tenía la culpa de nada, que solo fue a la escuela”.
Sobre el trasfondo del hecho, indicaron que no tenían información precisa, aunque mencionaron versiones sobre posibles situaciones de bullying. “Sabemos que no tenía relación con Ian. Supuestamente sufría bullying, pero no lo conocemos”, afirmaron. Además, señalaron que el ataque habría sido al azar: “No encontró a las personas que buscaba y empezó a tirar”.
Los relatos también describen escenas de desesperación dentro del establecimiento. “Vi a un estudiante romper un vidrio para poder salir. Estaba todo cortado, ensangrentado, pero por suerte no pasó a mayores”, contó uno de los entrevistados.
Otra alumna relató cómo comenzó la secuencia: “Apenas había tocado el timbre, escuchamos un estruendo y pensamos que era algo que se había roto. Después vino otro más fuerte y creímos que era una explosión, hasta que empezamos a escuchar gritos y nos dijeron que corramos”. La joven logró escapar por una de las salidas antes de que se cerraran: “En cinco segundos ya estaba en la plaza, pero después volví porque no encontraba a mis amigas”.
Respecto al agresor, indicó que lo conocía de la escuela, aunque no tenía conflictos visibles: “Fue compañero mío, era muy bueno, no sé más que eso”.
Uno de los testimonios más impactantes fue el de una estudiante que aseguró haber visto directamente al atacante: “En el tercer disparo lo veo, lo tenía de frente, cargando el arma. Estaba tirando para donde estaban todos”. En medio del pánico, describió que varios alumnos intentaron escapar por las ventanas: “Muchos chicos se tiraban del segundo piso, fue muy feo”.
Sobre el perfil del agresor, coincidió con otros testimonios: “Siempre lo vi como muy callado, tranquilo. Ahora nos enteramos que le hacían bullying”. También mencionó versiones sobre cómo ingresó el arma: “Dicen que la llevaba en un estuche de guitarra”.
Finalmente, la joven describió el clima previo en la institución: “Antes de entrar ya se golpeaban, se agredían por cualquier cosa. No podés mirar a nadie porque ya te quieren pegar”.