La situación en la planta de Bahco en Santo Tomé genera creciente preocupación entre los trabajadores, luego de que la empresa anunciara su decisión de discontinuar la producción en esa sede.
Según explicó Walter Uriondo, representante de la UOM, hasta el momento no hubo despidos ni suspensiones, y los empleados continúan desarrollando sus tareas habituales.
“Los trabajadores siguen trabajando normalmente porque la empresa todavía cuenta con materia prima”, indicó. Sin embargo, confirmó, en diálogo con Mitre Santa Fe, que existe un comunicado oficial en el que la firma anticipa el cese de la actividad productiva, lo que podría afectar a unos 40 empleados.
Del total, alrededor de 25 pertenecen al sector representado por la UOM, mientras que el resto corresponde a personal jerárquico. La empresa, según trascendió en las audiencias, mantendría en Santo Tomé únicamente las tareas de logística y distribución.
El conflicto ya fue llevado al ámbito del Ministerio de Trabajo, donde se realizaron audiencias de mediación. No obstante, hasta el momento no hubo avances. “La empresa mantiene su postura y para ellos la decisión es irreversible”, señaló Uriondo.
De acuerdo a lo planteado por la compañía, la producción en Santa Fe dejó de ser viable y planean reemplazarla por la importación de productos desde otras plantas en el exterior.
Desde el gremio, en tanto, insisten en la defensa de las fuentes laborales. “Nuestro objetivo es preservar el trabajo y proteger a los empleados”, afirmaron.
Uno de los puntos más sensibles es la situación de los operarios con mayor antigüedad. “Hay trabajadores con más de 20 años en la empresa, muchos con 50 años o más, a quienes les faltan varios años para jubilarse y les sería muy difícil reinsertarse laboralmente”, advirtió Uriondo.
Además, recordó que la empresa ya venía reduciendo personal a través de retiros voluntarios, lo que anticipaba el escenario actual.
De cara a lo que viene, no se descartan medidas de fuerza, aunque por el momento el gremio apuesta a la vía del diálogo. “Queremos ser prudentes y respetar las instancias de negociación, pero no descartamos ninguna acción”, concluyó.
La próxima audiencia en el Ministerio de Trabajo será clave para definir el futuro de los trabajadores y el destino de la planta.