Tras el anuncio del Gobierno nacional de suspender hasta el 31 de octubre las retenciones a la exportación de carne bovina, el presidente de la Cámara de Frigoríficos de Santa Fe (Cafrisa), Raúl Cagliero, dio su visión sobre la medida y las implicancias que tendrá en el sector.
“La quita de retenciones nos tomó de sorpresa. El 5% sobre el novillo de exportación no era un impuesto elevado, pero sí tenía impacto en los números finales. Las plantas exportadoras venían trabajando con dificultades y esta decisión representa un alivio, aunque transitorio, porque todo deberá recalcularse nuevamente el 1 de noviembre”, explicó.
Cagliero señaló que la medida repercute también en el mercado interno: “El valor del novillo de exportación toca indirectamente a la hacienda de consumo, que proviene de los feedlots. Hoy hay cerca de dos millones de cabezas en esos sistemas, y habrá que ver cómo inciden las bajas de retenciones al maíz en los costos de alimentación”.
Respecto de los mercados externos, destacó que la quita favorece principalmente al cupo Hilton y a destinos como Estados Unidos, aunque recordó que la vaca conserva —destinada en gran parte a China— ya tenía retención cero.
El dirigente advirtió sobre la falta de stock bovino en el país: “En 1978 teníamos 60 millones de cabezas para 24 millones de habitantes. Hoy somos 47 millones de personas y apenas 50 millones de cabezas. Eso implica menos de una por persona. El gran desafío es recuperar la ganadería, pero eso requiere tiempo, inversión y políticas estables”.
Finalmente, reclamó medidas de largo plazo: “La eliminación de retenciones es positiva, pero no alcanza. La Argentina necesita créditos, incentivos e infraestructura para llevar el rodeo a 70 u 80 millones de cabezas. De lo contrario, seguiremos dependiendo de resoluciones coyunturales que generan incertidumbre en productores e industrias”.