El Observatorio de Importaciones de APYME Santa Fe presentó su primer informe de 2026 con un dato contundente: diciembre de 2025 registró 13.079 empresas que realizaron al menos una importación, el nivel más alto para ese mes en los últimos ocho años. Según el reporte, el fenómeno marca un cambio estructural en los incentivos económicos y consolida una tendencia hacia la sustitución de producción local por bienes importados.
El relevamiento destaca que varios sectores alcanzaron máximos históricos en la serie 2015–2025. Entre ellos se encuentran el automotriz (USD 12.841 millones), maquinaria agrícola (USD 2.144 millones), materiales para la construcción (USD 1.402 millones), línea blanca (USD 1.224 millones), lácteos (USD 1.119 millones) y textil (USD 1.831 millones). También se registraron cifras récord en calzado, carnes, frutas y verduras, muebles, juguetes y fideos secos.
En paralelo, el informe advierte sobre el impacto en el entramado productivo santafesino. En la provincia se contabilizan 10.484 puestos de trabajo menos que en noviembre de 2023, de los cuales el 48% corresponden a industrias manufactureras. Además, desde el inicio de la nueva gestión nacional cerraron 2.341 empresas en Santa Fe. El Observatorio subraya que el crecimiento de las importaciones no está asociado a una expansión productiva: en diciembre de 2025 los bienes finales se ubicaron 44,4% por encima de enero de 2024, mientras que los bienes intermedios crecieron apenas 8,8%.
El documento también señala el peso creciente de las importaciones de consumo masivo bajo la categoría “Resto”, que incluye compras vía courier en plataformas como Shein, Temu y Mercado Libre, que alcanzaron los USD 954 millones.
Desde el Observatorio explican que la combinación de desregulación comercial, tipo de cambio, costos de servicios y condiciones de financiamiento está modificando los incentivos económicos, llevando a muchas empresas a encontrar más rentable importar que producir. El informe se publica en un contexto internacional marcado por mayores tensiones comerciales y medidas de protección en economías como Estados Unidos, China y la Unión Europea, en contraste con la apertura acelerada que atraviesa Argentina.