La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) emitió un comunicado en el que expresa su “más enérgico rechazo” a la reciente resolución del Gobierno Nacional que habilita la “apertura indiscriminada de importaciones de productos electrónicos”. Según la organización sindical, esta medida representa “un golpe directo a la industria nacional”.
El gremio advirtió que la decisión oficial pone en riesgo “más de 6.000 empleos industriales en la provincia de Tierra del Fuego”, donde miles de trabajadoras y trabajadores dependen de esta actividad para sostener sus hogares y comunidades. En ese sentido, responsabilizó directamente a las autoridades: “La decisión de Milei – Caputo – Sturzenegger pone en riesgo inmediato los puestos de trabajo y la sustentabilidad del régimen de promoción industrial fueguino”.
Para la UOM, la medida no contribuye a resolver los desafíos económicos del país. “No es abriendo las puertas a productos extranjeros como se resuelven los desafíos económicos de la Argentina”, indicó el sindicato. Además, advirtió que la “desprotección de la industria nacional solo beneficia a intereses especulativos y atenta contra el empleo formal, la soberanía productiva y las oportunidades de desarrollo argentino”.
Ante esta situación, el sindicato resolvió tres acciones centrales. En primer lugar, ratificó su “compromiso con la defensa del trabajo digno, con el impulso a la industria nacional y con un modelo de desarrollo industrial con inclusión social para la Argentina”.
En segundo lugar, convocó a un paro total de actividades por tiempo indeterminado desde las 12:00 horas del 14 de mayo. La medida forma parte del “Plan de Lucha por el Trabajo Fueguino y la Industria Argentina”, impulsado por las seccionales de Río Grande y Ushuaia. El paro se mantendrá “hasta alcanzar una resolución favorable de mantenimiento de la continuidad laboral, derechos y condiciones existentes de todas y todos los trabajadores metalúrgicos afectados por la medida”.
Finalmente, la UOM exigió al Gobierno Nacional que “re vea esta resolución y convoque de manera urgente a los actores sociales, sindicales y productivos a una mesa de diálogo que ponga en el centro los intereses de las y los trabajadores y sus familias”.
El comunicado concluye con una consigna: “¡Sin industria no hay Nación! ¡Sin trabajo no hay Futuro!”