El funcionario brindó detalles del progreso de una de las obras más importantes que impulsa el Gobierno Provincial de Maximiliano Pullaro, destacando que “ya construimos 108 pilotes, 70 columnas, 15 cabezales y fabricamos 44 vigas, alcanzando el 18 % de avance de obra”. En los próximos días, se iniciarán los trabajos de pilotaje y construcción de columnas sobre el cauce principal del río, continuando con el terraplén de avance, una estructura que reducirá la circulación de agua pero sin detener su flujo.
Desde la Dirección Provincial de Vialidad (DPV) informaron que los trabajos se desarrollarán cerca de la costa de Santo Tomé, en paralelo al puente actual. Para ello, se construye un terraplén con suelo seleccionado y una batería de tubos de hormigón de 1,20 metros de diámetro, que permitirá que el agua continúe corriendo.
El administrador general de la DPV, Pablo Seghezzo, explicó que los estudios técnicos realizados por los equipos de Vialidad y la Secretaría de Recursos Hídricos determinaron que, dadas las condiciones actuales del Río Salado y el Paraná, además de las proyecciones de lluvias, es viable continuar con el terraplén sin riesgo de interrupciones. “Para llevar tranquilidad a los vecinos, la cota del terraplén estará cerca de los dos metros por debajo de la cota máxima que tuvo el Salado, y los trabajos se ejecutarán en el transcurso de dos a tres meses”, aseguró Seghezzo.
Durante ese período, se intervendrán cuatro pilas del nuevo puente, lo que implicará el hormigonado de 12 pilotes, 12 columnas y 4 dinteles. Los equipos técnicos realizarán evaluaciones periódicas para monitorear la evolución del cauce y las lluvias, garantizando que la obra avance sin afectar el comportamiento del río.
En detalle, el proyecto presenta un 80 % de avance en pilotes (108 de 136), 51 % en columnas (70 de 136) y 35 % en cabezales (15 de 42). En tanto, en la provincia de San Luis ya se fabricó el 20 % de las vigas (44 de 215). En la cabecera de Santa Fe se avanza con el terraplén norte y la infraestructura del estribo, mientras que en Santo Tomé se ejecutan trabajos de corrimiento de interferencias y preparación del terreno para iniciar la construcción del estribo.
El nuevo Puente Carretero busca modernizar la conexión vial entre Santa Fe y Santo Tomé, reemplazando una estructura histórica pero con capacidad limitada, y mejorando la seguridad, la transitabilidad y el desarrollo regional.