El secretario de Biodiversidad, Alejandro Luciani, confirmó que el Gobierno provincial lleva adelante un trabajo de rescate de árboles nativos en el marco de la obra del puente Santa Fe–Santo Tomé, con el objetivo de preservar ejemplares de lapacho que crecen en la zona de intervención.
“En esta etapa ya rescatamos 300 lapachos y estimamos sumar otros 300 o 350 más”, precisó Luciani, quien explicó que la tarea se realiza junto al Ministerio de Obras Públicas y la Dirección Provincial de Vialidad, en el marco del estudio de impacto ambiental de la obra.
El funcionario detalló que, en una primera instancia, se decidió modificar parcialmente la traza original para evitar afectar a los árboles más antiguos y floridos del sector. Sin embargo, se detectaron numerosos ejemplares jóvenes en las banquinas de la ruta actual que no podrían desarrollarse naturalmente.
“Se hizo un trabajo muy minucioso, casi artesanal, de rescatar uno por uno y enmacetarlos. Los ejemplares van desde 50 centímetros hasta un metro; los más grandes ya pueden plantarse, mientras que los más pequeños esperarán hasta el año próximo”, indicó.
Los lapachos rescatados serán reubicados en distintos espacios públicos de Santa Fe y Santo Tomé, así como en escuelas y clubes de la región. “Queremos que estos árboles queden en la zona donde nacieron”, subrayó Luciani, quien además destacó el valor paisajístico y simbólico del alapacho rosado, característico de la región.
“En esta época, el lapacho es la vedette de Santa Fe, florece entre septiembre y octubre y embellece todo el entorno”, concluyó el secretario de Biodiversidad.