Vecinos del barrio Las Flores expresaron su preocupación por los reiterados hechos de inseguridad, ruidos molestos y situaciones de violencia que se registran durante la noche y la madrugada, especialmente en una esquina que señalan como punto de concentración de motos y grupos de personas.
Según relataron, los disturbios comienzan entrada la noche y se extienden hasta la madrugada, incluso en días de semana. “Son las tres o cuatro de la mañana y es impresionante lo que se vive: motos, gritos, música. La gente que trabaja no puede dormir”, señaló una vecina, quien aseguró que desde los edificios cercanos llegan a arrojar agua para intentar dispersar a quienes se reúnen en la zona.
La situación se agrava por los episodios delictivos. Una madre contó que su hijo fue amenazado con un arma para robarle el celular el último fin de semana y que hay disparos registrados en el sector, incluso con impactos visibles en comercios. “Después de las doce de la noche esto es tierra de nadie. Hasta que no pase una tragedia, no van a hacer nada”, lamentó.
Los vecinos indicaron que los controles policiales se realizan solo hasta cerca de la medianoche y luego desaparecen. También advirtieron sobre el robo de motos, corridas y un clima de miedo constante. A esto se suma la falta de alumbrado público en algunas calles, con cortes de luz que dejan avenidas enteras a oscuras durante horas.
Además de la inseguridad, denunciaron abandono general del barrio: calles rotas, iluminación precaria y personas en situación de calle durmiendo en plazas sin asistencia. “Vivimos desprotegidos. Nos cobran impuestos, pero no vemos respuestas. Cada uno tiene que arreglárselas solo”, expresó otra vecina. Frente a este panorama, reclaman mayor presencia policial, controles sostenidos y una intervención integral del Estado para recuperar la tranquilidad del barrio.