El Centro Comercial de Santa Fe dio a conocer el informe de ventas minoristas correspondiente a febrero de 2026 y, según indicó su representante Carlos Arese, los resultados fueron mejores de lo que se esperaba para un mes que históricamente presenta particularidades en la actividad comercial.
Arese explicó que febrero suele ser un período atípico debido a varios factores, como las vacaciones, la presencia de feriados y el regreso paulatino de muchas familias a la rutina. A pesar de ese contexto, el relevamiento local mostró un desempeño más favorable que el registrado a nivel nacional.
Según datos difundidos por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas en el país registraron una caída interanual del 5,6%. Sin embargo, el panorama en la capital santafesina fue diferente: el 66% de los comercios encuestados aseguró haber vendido lo mismo o más que en febrero de 2025, mientras que un 34% manifestó haber vendido menos.
De acuerdo con Arese, uno de los factores que influyó en el comportamiento del consumo durante febrero fue el inicio del ciclo lectivo. Las familias debieron destinar parte importante de su presupuesto a la compra de útiles y otros gastos escolares, lo que impactó en el desempeño de distintos rubros.
“Los gastos vinculados a la canasta escolar son impostergables y eso obliga a reasignar los recursos del hogar, muchas veces en detrimento de otros sectores del comercio”, explicó.
El dirigente también señaló que el análisis de las ventas se realiza descontando el efecto de la inflación para evitar distorsiones. En ese sentido, indicó que aunque algunos comercios registran aumentos en la facturación nominal, esos números deben compararse con la evolución de los precios para determinar si hubo crecimiento real.
En paralelo, advirtió que la pérdida del poder adquisitivo continúa siendo uno de los principales condicionantes del consumo. El aumento de tarifas, impuestos y servicios reduce la porción del ingreso disponible que las familias pueden destinar a compras en el comercio minorista.
“Las familias tienen prioridades: primero deben pagar servicios, impuestos y otros gastos básicos. Eso deja cada vez menos margen para consumir en otros artículos”, afirmó.
Aun así, Arese destacó que los comerciantes mantienen expectativas positivas respecto del futuro. En las encuestas realizadas por el Centro Comercial, cerca del 60% considera que dentro de un año la situación de su negocio será mejor, mientras que un 30% cree que se mantendrá igual y un 11% prevé que empeore.
Otro de los cambios que se observa con fuerza en el sector es el crecimiento de los medios de pago electrónicos y las billeteras virtuales. Al mismo tiempo, el comercio electrónico continúa expandiéndose, lo que plantea nuevos desafíos para los comercios tradicionales.
En ese marco, desde el Centro Comercial impulsan capacitaciones para que los negocios locales incorporen herramientas digitales. Actualmente se están organizando cursos vinculados al comercio electrónico y al uso de inteligencia artificial aplicada a la actividad comercial, en articulación con empresas tecnológicas radicadas en el Parque Tecnológico de Santa Fe.
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