La política alimentaria en Rafaela está en proceso de transformación. Desde el municipio se presentó un relevamiento que identificó a casi 6.000 familias que hoy reciben asistencia directa del Estado local. Se trata de un trabajo iniciado a principios de año, con el objetivo de lograr un abordaje más eficiente y justo. “Nosotros lo que hicimos fue presentar los números de un trabajo serio. La asistencia está pensada para que llegue a la población con mayor susceptibilidad y riesgo nutricional”, explicó Gabriel Cáceres, secretario de Desarrollo Humano y Salud. El funcionario detalló que la población beneficiaria está compuesta principalmente por niños, adultos mayores con jubilaciones mínimas y personas con discapacidad. También se incluye a quienes atraviesan situaciones transitorias de vulnerabilidad: “Personas con enfermedad crónica o que perdieron su empleo informal por un accidente. A esas personas se les hace un seguimiento y se las asiste mientras se recuperan”. Gabriel Cáceres - Presentación del relevamiento social de políticas alimentarias     Cáceres destacó además un cambio importante en la calidad del alimento entregado. “Hace dos meses reemplazamos el pollo por carne de cerdo sin hueso. Tiene un impacto nutricional mayor, con ácidos grasos distintos, beneficiosos para el desarrollo neuronal de los más chiquitos”. Sin embargo, este proceso de mejora también exige cambios administrativos. El municipio busca migrar de un sistema de compra directa hacia la licitación pública, como ya se hizo con otras áreas. Para eso, necesita una prórroga del Concejo. Rafaela 5 de Agosto de 2025 Barrio San José: la vecinal no recibió insumos y busca donaciones urgentes     “La Secretaría está haciendo un trabajo tremendo para sistematizar todo esto y tener en claro a cuántos asistimos y en qué momento”, explicó Germán Bottero, secretario de Gobierno. “Lo único que estamos pidiendo es una prórroga porque sabemos que la licitación es el camino. Lo vamos a hacer, pero necesitamos saber exactamente cuánto tenemos que licitar”. Bottero remarcó que no está en juego la continuidad de la asistencia: “Llevamos tranquilidad a las casi 6.000 familias. No se va a cortar la alimentación. No es una cuestión de dinero. Esta gestión es austera, la Municipalidad está ordenada. Solo pedimos que nos permitan terminar bien este proceso”. Finalmente, envió un mensaje al Concejo: “Creemos que con este tema no hay que acelerarse. Esperamos que prime el sentido común. Podemos discutir políticamente todo, pero cuando se trata de salud y alimentación, hay que acompañar”. Germán Bottero - Presentación del relevamiento social de políticas alimentarias