La Municipalidad de Rafaela iniciará a comienzos de marzo el proceso de compactación de 920 motocicletas y 62 automóviles que fueron secuestrados en distintos operativos de tránsito realizados hasta julio de 2025, según confirmaron a Rafaela Noticias. Se trata de rodados que no reúnen condiciones estructurales para circular y que serán destinados a desguace, conforme a un decreto firmado recientemente por el Departamento Ejecutivo. La medida se inscribe en el marco del nuevo servicio adjudicado para el tratamiento integral de vehículos retirados de la vía pública, que incluye depósito, transporte, descontaminación, desguace y compactación. En septiembre del año pasado, el Municipio concretó la adjudicación de este servicio, luego de una licitación pública, destinada a resolver la situación de los vehículos acumulados en depósitos municipales. Tal como había anticipado este portal en su momento, la iniciativa apunta a descomprimir el colapso de los espacios de guarda, actualmente desbordados por la cantidad de motos, autos y otros rodados en estado de abandono o inmovilizados por infracciones. Rafaela 25 de Septiembre de 2025 La Municipalidad adjudicó el servicio integral de depósito y compactación de vehículos secuestrados   El presupuesto oficial del proceso fue fijado en algo más de 12 millones de pesos, con un plazo contractual de un año, prorrogable por un período similar. Una de las particularidades del esquema licitatorio es que la cotización se realiza por kilo de material compactado, y no por unidad. En el acto de apertura de sobres, realizado en agosto, se presentó una única oferente: la empresa CRISCON S.A., radicada en Rafaela, que propuso un valor de 50 pesos por kilo de chatarra. De acuerdo con los cálculos municipales, el volumen anual a compactar rondaría los 200.000 kilos, lo que permitiría un ingreso estimado cercano a los 10 millones de pesos anuales por la venta del material procesado. El pliego licitatorio estableció además como requisito que la firma adjudicataria cuente con un espacio mínimo de 1.000 metros cuadrados para funcionar como depósito previo a la compactación. A diferencia de experiencias anteriores, en las que el Municipio contrataba únicamente las tareas de desguace y compactación, el nuevo esquema contempla todo el circuito operativo, desde el almacenamiento inicial hasta la disposición final de los vehículos secuestrados. Con esta medida, el Ejecutivo municipal busca avanzar en la disposición definitiva de bienes abandonados, optimizar el uso de los espacios públicos destinados a depósitos y dar cumplimiento a los procedimientos administrativos previstos por la normativa vigente.