La industria manufacturera santafesina atraviesa un escenario crítico. Así lo expresó el Consejo Directivo de la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE), que manifestó su “profunda preocupación” ante el marcado retroceso de la actividad productiva, la pérdida de puestos de trabajo y el cierre de establecimientos en distintos puntos del territorio provincial. En un pronunciamiento público, la entidad empresaria señaló que la situación actual configura una “grave crisis” para el sector manufacturero, con impactos que ya se perciben tanto en los niveles de producción como en el empleo registrado. “La caída sostenida de la actividad está afectando la sustentabilidad de numerosas empresas, especialmente pymes industriales”, advirtieron. Desde la organización remarcaron que la contracción del mercado interno, el encarecimiento de los costos y las dificultades para sostener la competitividad conforman un escenario complejo que pone en riesgo la continuidad de unidades productivas. “El cierre de empresas y la reducción de planteles laborales son señales alarmantes que no pueden ser ignoradas”, expresaron. Reclamo de medidas urgentes   Ante este panorama, el Consejo Directivo de FISFE reclamó la implementación de medidas urgentes orientadas a sostener el entramado industrial provincial. Entre los principales pedidos, destacaron la necesidad de políticas que favorezcan la producción, el acceso al financiamiento y la defensa del empleo. “La industria es un pilar fundamental del desarrollo económico y social de Santa Fe. Su debilitamiento tiene consecuencias directas sobre las economías regionales y la calidad de vida de miles de familias”, subrayaron desde la entidad. Asimismo, plantearon la importancia de generar un marco de previsibilidad que permita a las empresas planificar inversiones y sostener la actividad en un contexto macroeconómico adverso. “Es imprescindible establecer condiciones que promuevan la competitividad y el crecimiento del sector productivo”, señalaron. Impacto territorial La advertencia de la Federación Industrial no se limita a un rubro específico, sino que abarca a distintos complejos manufactureros distribuidos en la provincia, muchos de ellos con fuerte arraigo regional. El retroceso industrial, indicaron, impacta de manera directa en cadenas de valor que involucran a proveedores, comercios y servicios vinculados. En ese sentido, desde FISFE insistieron en que el sector industrial cumple un rol estratégico en la generación de empleo formal y en la dinamización de la economía santafesina. “Sostener la industria es sostener el trabajo y el desarrollo”, concluyeron. La entidad anticipó que continuará monitoreando la evolución de la actividad y reiteró su disposición al diálogo con autoridades y actores institucionales para consensuar herramientas que permitan revertir la tendencia actual.