Las infecciones periprotésicas representan una de las complicaciones más delicadas en cirugía ortopédica. El médico traumatólogo Vicente Gozalbes explicó, en diálogo con Mitre Santa Fe, que se producen cuando un germen coloniza el implante colocado en una articulación y forma un biofilm, una especie de membrana que le permite adherirse a la prótesis y volverse resistente a los antibióticos. Este mecanismo dificulta el tratamiento, ya que los antibióticos administrados por vía oral muchas veces no logran penetrar en cantidad suficiente para erradicar la infección. Por eso, la prevención antes de la cirugía resulta fundamental. Entre las medidas recomendadas se incluyen baños prequirúrgicos con soluciones jabonosas específicas como clorhexidina, así como la aplicación de mupirocina en zonas como nariz, axilas e ingles para reducir la carga bacteriana habitual de la piel. El especialista remarcó además la importancia de la salud bucal y del cuidado de la piel, especialmente en los espacios interdigitales donde pueden aparecer micosis. Las caries dentales, por ejemplo, pueden generar micro sangrados durante el cepillado y permitir que bacterias ingresen al torrente sanguíneo y eventualmente se implanten en la prótesis. Por eso, los consensos internacionales recomiendan un control odontológico previo a la cirugía. Otro punto clave es la evaluación de alergias a antibióticos. En la inducción anestésica se administran dosis altas para proteger el implante desde el inicio, generalmente con cefalosporinas de primera generación. Sin embargo, muchos pacientes refieren alergia a la penicilina sin estudios confirmatorios. Investigaciones de la Clínica Mayo señalan que solo un pequeño porcentaje de quienes dicen ser alérgicos realmente lo son, por lo que hoy se promueve testear estos casos antes de la intervención. En el posoperatorio, las señales de alarma incluyen fiebre, aumento del enrojecimiento, calor, hinchazón, dolor desmedido o supuración en la herida. Ante cualquiera de estos síntomas, la consulta inmediata con el traumatólogo es esencial. El abordaje suele ser interdisciplinario e involucra a clínicos, infectólogos y microbiólogos, con el objetivo principal de intentar salvar el implante. Si la infección se detecta de manera temprana, especialmente dentro de los primeros 15 días, las probabilidades de conservar la prótesis son mayores. El tratamiento puede requerir una nueva cirugía para limpiar la zona, tomar muestras profundas y ajustar el esquema antibiótico según el germen identificado. En casos más complejos, puede ser necesario retirar la prótesis y optar por un procedimiento en uno o dos tiempos quirúrgicos. Gozalbes subrayó que estas situaciones no solo implican más cirugías y tratamientos prolongados con antibióticos, sino también un impacto significativo en la calidad de vida del paciente. Por eso, insistió en la prevención, el control prequirúrgico integral y la consulta precoz ante cualquier síntoma como pilares para obtener los mejores resultados. Vicente Gozalbes - traaumatólogo.mp3     repeat play pause stop mute un mute Update Required To play the media you will need to either update your browser to a recent version or update your Flash plugin.