La crisis de los kioscos no es solo un dato estadístico: en Santa Fe, como en el resto del país, el cierre de locales de cercanía refleja un fenómeno más profundo. Adrián Varetto, kiosquero e integrante de la Cámara de Kiosqueros de la ciudad, trazó un panorama sombrío: “Estamos en un momento muy, muy malo. El consumo cayó al menos un 40% y la competencia de mayoristas, plataformas online y nuevos impuestos nos está matando”. Según datos nacionales, 16.000 kioscos cerraron en el último año. En la capital santafesina, el comerciante estima que ya bajaron sus persianas un 30% de los comercios, especialmente los ubicados en los barrios. “Sobreviven los de avenidas o zonas más transitadas, pero incluso ahí los alquileres son impagables. En algunos casos superan el millón de pesos”, señaló. A la pérdida casi total de las ventas de diarios y revistas —“ese cliente ya migró a lo digital”— se le suman tarifas eléctricas descomunales: “Pagamos luz comercial sin subsidios. Perdimos todos los beneficios”, lamentó en diálogo con Radio Mitre Santa Fe. Adrian Varetto - Cámara de kiosqueros (Radio Mitre Santa Fe).mp3     repeat play pause stop mute un mute Update Required To play the media you will need to either update your browser to a recent version or update your Flash plugin.   En un intento por subsistir, muchos kioscos se transformaron en maxikioscos y ampliaron su oferta: bebidas, pasajes, café, juguetes. “Estamos incorporando de todo, extendemos horarios para competir con los hipermercados. Pero eso también es más gasto en luz y en sueldos”, explicó. Incluso evalúan estrategias de fidelización, como ofrecer combos o sumar cafetería: “Hay que reinventarse todo el tiempo”. Frente a esta realidad, vender el kiosco tampoco parece una salida. “¿Quién va a pagar un fondo de comercio si no podés demostrar buenas ventas?”, se preguntó Varetto. Aun así, no pierde del todo el optimismo: “Esperamos que con el calor se muevan un poco más las heladeras, que hoy nos salvan”.