La licenciada en Obstetricia Lucía Mandril explicó cómo ha evolucionado el rol de las obstétricas en la actualidad, destacando que se trata de profesionales de la salud con formación universitaria de cinco años y con incumbencias que van mucho más allá de la asistencia del nacimiento. “Históricamente se nos asoció solo al momento del parto, pero hoy tenemos un abanico muy amplio de funciones”, señaló Mandril, quien se desempeña en distintos espacios de acompañamiento a familias durante el embarazo, el parto y el posparto. Obstetra Lucía Mandril                     Mucho más que asistir un nacimiento         Entre las principales tareas que realizan las obstétricas se encuentran la preparación integral para el parto, a través de cursos preparto, la consejería en salud sexual y reproductiva, la consejería en lactancia, la participación en docencia e investigación, y el control de embarazos y pospartos de bajo riesgo. Además, según el área de especialización, pueden desarrollar otras actividades. En el caso de Mandril, su formación está enfocada en lactancia materna y trabajo corporal o gimnasia para embarazadas, una práctica que comienza a partir de la semana 12 de gestación.                   Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida por Dra. Emilia Parra (@dra.emiliaparra)             Acompañar el embarazo: una elección con beneficios El acompañamiento de una obstétrica durante el embarazo no es obligatorio, pero sí una opción que cada vez más familias eligen. “Nuestro trabajo tiene beneficios porque acompañamos no solo el nacimiento, sino todo el proceso previo, brindando herramientas prácticas y teóricas para transitar esta etapa de la mejor manera”, explicó. Los cursos preparto y encuentros incluyen charlas, actividades y espacios de intercambio que permiten a las familias informarse, familiarizarse con los cambios físicos y emocionales, y llegar al momento del parto mejor preparadas.                   Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida por Dra. Emilia Parra (@dra.emiliaparra)             Preparación física, emocional y teórica La preparación que brindan las obstétricas es integral y suele realizarse a través de equipos interdisciplinarios, con la participación de distintos profesionales de la salud. Durante los encuentros se trabajan herramientas prácticas como masajes, ejercicios, respiraciones, posiciones para el trabajo de parto y la lactancia, además de contenidos teóricos vinculados a los procesos del trabajo de parto, la cesárea, el puerperio y los motivos de consulta médica. “El objetivo es que las familias cuenten con herramientas que puedan aplicar en la práctica”, remarcó Mandril.                   Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida por Lucía Mandril | Lic. Obstetricia (@obstetrica.mandril)             El rol de la obstétrica durante el trabajo de parto Durante el trabajo de parto, el rol de la obstétrica no se limita solo a los controles clínicos y a la asistencia física. Además de ofrecer herramientas no farmacológicas para el alivio del dolor —como respiraciones, masajes y cambios de posición—, cumple una función clave en el acompañamiento emocional de la persona gestante y de su pareja o acompañante. “El acompañamiento es integral. Estamos presentes para contener, escuchar y sostener emocionalmente a la paciente y a su entorno en un momento de mucha intensidad”, explicó Mandril. Este sostén emocional resulta fundamental para transitar el nacimiento con mayor tranquilidad y confianza. “Estamos disponibles las 24 horas, los siete días de la semana, incluso fines de semana y feriados”, destacó.                   Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida por Tábata Cavalheiro (@tabata.cavalheiro)             Cesáreas en aumento y parto respetado Mandril señaló que, según estadísticas recientes, existe un aumento en la tasa de cesáreas a nivel mundial, una tendencia que también se observa en Argentina y en Rafaela, con porcentajes que oscilan entre el 40 y el 50 por ciento. Las causas son múltiples: indicaciones médicas, cuestiones organizativas o decisiones personales. En este marco, recordó la vigencia de la Ley de Parto Respetado, que garantiza derechos tanto en el parto vaginal como en la cesárea. “Muchas veces se asocia el parto respetado solo al parto vaginal, pero la ley aplica a todas las formas de nacer y permite a la familia decidir cómo quiere que nazca su bebé”, aclaró.                   Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida por Lucía Mandril | Lic. Obstetricia (@obstetrica.mandril)             El acompañamiento en el posparto El trabajo de la obstétrica continúa más allá del nacimiento. En el posparto, además del seguimiento de la lactancia y la promoción del contacto piel a piel, se desarrolla un acompañamiento sostenido en el tiempo. Según explicó Mandril, muchas obstétricas generan espacios de encuentro, ya sea en consultorios o ámbitos especialmente creados, donde se realizan rondas de puérperas, charlas con mamás y encuentros de intercambio, que permiten construir redes de apoyo entre mujeres que atraviesan la misma etapa. También se aborda la recuperación corporal luego del embarazo y el parto, acompañando ese proceso físico y emocional del cuerpo que acaba de gestar y parir, entendiendo al posparto como una etapa que requiere cuidado, tiempo y contención.               Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida por Lucía Mandril | Lic. Obstetricia (@obstetrica.mandril)             Menos nacimientos y cambios sociales Consultada sobre la cantidad de nacimientos, Mandril indicó que existe una disminución sostenida a nivel mundial, fenómeno que también se refleja a nivel local. Entre los factores que influyen mencionó las condiciones económicas, los proyectos de vida, los estilos de vida actuales y el mayor acceso a métodos anticonceptivos.                   Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida por Lucía Mandril | Lic. Obstetricia (@obstetrica.mandril)             ¿Más varones que mujeres? De manera anecdótica, la obstetra comentó que en el último tiempo observa una mayor cantidad de nacimientos de varones. “Actualmente acompaño a unas 20 familias y la tendencia es a recibir más varoncitos”, contó. Una profesión atravesada por lo humano Sobre lo que más disfruta de su trabajo, Mandril fue clara: “Es muy emocionante ser parte de las historias de las familias, que nos elijan y confíen en nuestro trabajo”. El vínculo comienza muchas veces en los primeros meses del embarazo y se fortalece a lo largo del proceso, incluyendo el curso preparto y el momento del nacimiento. “Es muy gratificante ver que se logra el objetivo y el lazo que se genera”, expresó.                   Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida por Lucía Mandril | Lic. Obstetricia (@obstetrica.mandril)             Redes sociales, imágenes y derribar mitos Finalmente, Mandril se refirió al uso de redes sociales como una herramienta para visibilizar el trabajo de las obstétricas y derribar mitos sobre la profesión, la lactancia y la crianza. Las fotos y videos de los nacimientos que se comparten en sus redes profesionales cuentan siempre con la autorización de las familias, quienes incluso definen qué imágenes pueden publicarse.