Un plan de rescate por US$ 20.000 millones para Argentina, impulsado por grandes bancos estadounidenses como JP Morgan, Bank of America y Citigroup, fue “congelado” según fuentes citadas por el Wall Street Journal. En lugar de ese paquete, las entidades financieras negocian ahora una línea de financiamiento más pequeña: un “repo” de US$ 5.000 millones. En este esquema, Argentina entregaría un portafolio de inversiones como garantía a cambio de dólares. El objetivo inmediato del nuevo préstamo sería cubrir un vencimiento de deuda cercano a US$ 4.500 millones que tiene fecha en enero. Una vez cumplido ese compromiso, el gobierno argentino planea emitir bonos en los mercados internacionales para reunir fondos y así cancelar el repo. Según el reporte, el cambio de rumbo de los bancos responde a la falta de certezas sobre las garantías y los colaterales que podrían respaldar el préstamo. Además, fuentes apuntan que quienes promovieron originalmente el paquete grande (incluido el Tesoro de EE.UU.) ven ahora con más precaución la operación.