El conflicto en la fábrica de golosinas Marengo volvió a escalar este miércoles con una medida de fuerza impulsada por el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA). El secretario general del gremio, Nicolás González, cuestionó el accionar de la empresa y advirtió sobre la situación que atraviesan los empleados. “En verdad no solo no hay acuerdo, sino que esta gente ha desaparecido y los trabajadores están cansados”, expresó González desde la puerta de la planta. Y agregó: “Hay un agotamiento mental, físico y económico”. Según explicó, la empresa se encuentra cerrada, sin producción ni ventas, por decisión patronal. “Los trabajadores actualmente están en la casa por una decisión de la empresa. La empresa está cerrada, está sin producir y sin vender”, afirmó.     En relación a los salarios, sostuvo que la firma adeuda el mes de enero y parte del aguinaldo. “La empresa debe el salario del mes de enero. Solamente hizo una entrega de 180.000 pesos”, precisó. Además, indicó que resta abonar “el 30% del aguinaldo” y señaló que “no tienen cobertura médica desde noviembre”. Sobre la audiencia realizada recientemente, González manifestó que la propuesta empresarial no fue aceptada: “Intentan pagarle a la gente en cómodas cuotas. Las cuotas que nos ofrecieron no satisfacen el bolsillo de los trabajadores”. El dirigente también denunció incumplimientos previos: “Se comprometen a algo y no cumplen. Esa es la realidad”. Y añadió: “Lo único que tenemos son amenazas de que si hacemos esto, la empresa cierra”. Nicolás González - Secretario general del sindicato     Respecto a los propietarios, detalló que asumieron en 2020 y provienen del rubro mayorista de golosinas. “No podemos entender cómo no pueden vender la golosina que han comprado, que es la marca Marengo”, expresó. González señaló que la planta cuenta con 44 trabajadores y remarcó la incertidumbre sobre la continuidad de las actividades. “No sabemos con qué se va a encontrar la gente cuando vuelva a trabajar”, indicó. Mientras tanto, el sindicato mantiene la protesta frente a la fábrica, ubicada sobre Bulevar Roca, y no descarta la continuidad de las medidas si no se obtienen respuestas por parte de la empresa.