El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) dispuso un nuevo esquema para las campañas de vacunación contra la fiebre aftosa y la brucelosis bovina que permitirá a los productores agropecuarios elegir al veterinario privado encargado de aplicar las dosis en sus establecimientos. De acuerdo con lo establecido por el organismo sanitario, los titulares de establecimientos inscriptos en el Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (RENSPA) podrán contratar directamente a veterinarios privados acreditados ante el SENASA para la compra, conservación y aplicación de las vacunas durante las campañas oficiales o en vacunaciones estratégicas. La normativa indica que, si el productor no comunica la designación de un profesional, el establecimiento continuará vinculado de manera automática al ente sanitario responsable del plan de vacunación en la jurisdicción correspondiente. El esquema también establece que los productores deberán informar al SENASA, a través del sistema de autogestión, el mecanismo de vacunación elegido para su establecimiento. En el caso de las campañas sistemáticas, la comunicación deberá realizarse con una antelación mínima de 30 días al inicio de la primera campaña anual. Los veterinarios que participen del sistema deberán contar con acreditación del SENASA tanto como vacunadores de fiebre aftosa como para la aplicación de vacunas contra la brucelosis bovina. Además, serán responsables de garantizar la cadena de frío y las condiciones de almacenamiento de las vacunas desde su adquisición hasta su aplicación. Entre otras obligaciones, los profesionales deberán registrar las actas de vacunación en el Sistema Integrado de Gestión de Sanidad Animal (SIGSA) dentro de los siete días posteriores a la aplicación y actuar como agentes de información ante eventuales novedades sanitarias detectadas en los establecimientos. Desde el SENASA señalaron que la medida forma parte de un proceso de actualización de los procedimientos vinculados a las campañas sanitarias, orientado a simplificar el sistema y ampliar las opciones disponibles para los productores en la organización de los operativos de vacunación.