En medio del debate generado por el proyecto que busca habilitar el uso de vidrios polarizados en los exámenes de conducir en Rafaela, desde el sector que se dedica a la instalación de láminas aseguran que la situación no representa un problema significativo para los usuarios. Cristian Zenklusen, referente del rubro, explicó que el principal inconveniente se presentaba únicamente al momento de rendir el carnet, aunque en la práctica eran muy pocos los casos en los que los conductores optaban por retirar el polarizado. “La gente ya tenía esto bastante incorporado y buscaba distintas alternativas”, señaló. En ese sentido, indicó que muchos aspirantes recurren a vehículos de familiares, amigos o incluso a autos de escuelas de manejo para rendir el examen, evitando así modificar su propio vehículo. “Son casos muy puntuales, uno o dos al año”, afirmó. Respecto a los controles, detalló que el polarizado no suele ser un impedimento para aprobar la Verificación Técnica Vehicular (VTV), donde puede figurar como observación. Sin embargo, aclaró que en caso de acumular varias observaciones, el conductor debe corregir alguna de ellas para poder aprobar. También advirtió sobre las restricciones más estrictas en el parabrisas, donde no se permite la colocación de láminas, y señaló que en controles de ruta puede haber sanciones si la visibilidad se ve comprometida. “Siempre hacemos hincapié en la seguridad, sobre todo en condiciones como niebla o lluvia”, remarcó. En cuanto a la demanda, Zenklusen sostuvo que el polarizado continúa siendo una opción elegida, principalmente por cuestiones de seguridad y privacidad. “Hoy la gente apunta mucho a eso. Es de las mejoras más accesibles que se le pueden hacer a un vehículo y de las que más se notan”, explicó. El uso también se extiende a vehículos de trabajo, como camiones, donde los conductores buscan resguardarse del sol y preservar la intimidad durante largas jornadas. No obstante, en estos casos, la normativa exige retirar el polarizado para cumplir con la VTV. Sobre la durabilidad, indicó que depende en gran medida de la exposición al sol, con una vida útil promedio de entre tres y cinco años. En cuanto a los costos, señaló que actualmente oscilan entre los 80 mil y 250 mil pesos, según la calidad del material. Finalmente, destacó que, pese al contexto económico, la demanda se mantiene estable. “Es algo relativamente económico dentro de todo lo que se le puede agregar a un auto y que aporta una sensación de seguridad que la gente valora”, concluyó. Cristian Zenklusen - Polarizados - Polémicas por lo polarizados, hablan los que instalan