En el marco de la temporada otoñal, la caída de hojas vuelve a plantear desafíos para el mantenimiento urbano en Rafaela, especialmente por su acumulación en calles y desagües. En ese contexto, el subsecretario de Servicios y Ambiente, Juan Pablo Aversa, explicó a Rafaela Noticias, en el programa televisivo Bien Despiertos, las medidas implementadas por el municipio para reforzar las tareas de limpieza y evitar complicaciones mayores.
“El objetivo de este año fue reforzar los servicios de barrido, más allá de la inversión en equipamiento para el área de barrido mecánico”, indicó el funcionario. En esa línea, detalló que durante mayo y junio se puso en marcha un operativo especial que divide la ciudad en cinco sectores.
A través de este esquema, los vecinos pueden embolsar las hojas y disponerlas en la vía pública, mientras que el municipio realiza la recolección una vez por semana, en el horario de 13:00 a 17:00, de lunes a viernes. “Vamos únicamente a retirar bolsas con hojas, no otro tipo de residuos, por lo que apelamos a la buena voluntad del vecino”, remarcó Aversa.
El funcionario explicó que esta modalidad reemplaza al sistema de “tachos amarillos”, que presentaba diversas dificultades. “Terminaban siendo utilizados para otros residuos, se generaban conflictos entre vecinos, y además eran robados o vandalizados”, señaló.
En paralelo, Aversa se refirió a la problemática de las bolsas de residuos dañadas en la vía pública. “Es una dinámica que tenemos con los llamados ‘rompebolsas’, que dificultan la tarea. Por eso también contamos con cuadrillas que, ante reclamos al 147, recorren y limpian las zonas afectadas”, explicó. Estas acciones se articulan con la Guardia Urbana Rafaelina (GUR), la Policía y áreas sociales, debido a que en algunos casos intervienen personas en situación de calle.
Respecto a los microbasurales, el subsecretario reconoció que se trata de uno de los principales desafíos del área. “No lo vamos a poder solucionar solos. Hay una cuestión de compromiso ciudadano que es clave”, afirmó. En ese sentido, señaló que muchas veces los focos de acumulación responden a un número reducido de personas que arrojan residuos en lugares indebidos, incluso provenientes de otros sectores.
Como parte de la estrategia, el municipio evalúa implementar servicios específicos en zonas críticas, como la colocación de contenedores y la optimización de recursos para evitar intervenciones más costosas. Además, se trabaja en la recuperación de estos espacios mediante acciones de parquización y equipamiento urbano.
Finalmente, Aversa confirmó avances en el Complejo Ambiental, donde se amplió la capacidad operativa con la construcción de una nueva celda para la disposición final de residuos. “Es una obra clave para sostener el sistema, junto con la inversión en maquinaria”, destacó.