Este viernes, en la sala 3 de los Tribunales de Rafaela, cerró el debate oral y público en el marco del juicio que se le sigue a un hombre de 65 años, sindicado como autor de los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante; abuso sexual con acceso carnal y corrupción de menores, todos agravados por el parentesco y haber sido cometidos contra una menor de 13 años y que tuvo como víctima a su propia nieta.
Al inicio de la audiencia, el imputado, identificado como J.R.O. pidió hacer uso de la palabra y sostuvo “no tengo rencor ni odio con nadie”. Si bien no se refirió a los hechos en sí, dijo “Estoy tranquilo y en paz”.
Al turno de la Dra. Analía Abreu, la representante del Ministerio Público de la Acusación resumió los 4 días de debate sosteniendo que se los testigos y las pruebas presentadas permitieron reconstruir lo ocurrido y calificó sus relatos como coherentes, firmes y persistentes.
Sosteniendo el pedido de pena que hizo al inicio del juicio de 25 años de cárcel, Abreu dijo que los abusos se cometieron en un contexto de “intenso sometimiento”, y que el acusado redujo a su víctima al nivel de un “objeto” para su propio placer sexual.
Por su parte, la defensa, a cargo del Dr. Adrián Rocca del Servicio Público Provincial de la Defensa Penal, centró su argumentación final en pedir la absolución de su representado.
A interpretación del letrado, existen dudas respecto del relato de la víctima y la ubicación temporal de cuándo ocurrió. Asimismo, marcó discrepancias con las figuras penales endilgadas y el monto de las mismas.
Antes de cerrar, las partes tuvieron tiempo de escuchar el testimonio de la víctima, que se dirigió al Tribunal a través de una carta, aunque su contenido está vedado al público.
Lo que sigue ahora es un tiempo de deliberación, que se extenderá hasta el martes 7 de octubre, cuando el tribunal conformado por los Dres. Gustavo Bumaguin, Javier Bottero y José Luis Estévez den a conocer el veredicto final.