Cerca de las 19 horas del pasado 1ero de marzo, dos sujetos que viajaban en una motocicleta 110 interceptaron a otro, se bajaron, tuvieron un intercambio verbal y físico hasta que uno de los motociclistas extrajo un arma de fuego de entre sus prendas y, tras gatillar varias veces, le efectuó un disparo. Si bien todavía es materia de investigación, el motivo fue una disputa de larga data por la jefatura de la barrabrava del Club 9 de Julio.
Así relató los hechos la Fiscal Lorena Korakis, a cargo de la investigación que busca desentrañar el contexto de un enfrentamiento que dejó un herido de bala a principios de mes en el oeste de Rafaela, en la zona de Oroño e Illia, justo en el límite de los barrios Martín Fierro y Güemes. Por el momento, una sola persona está detenida por el ataque, siendo el segundo todavía buscado por la policía.
El relato que la representante del Ministerio Público de la Acusación hizo frente al juez Nicolás Stegmayer indica que, la tarde de ese viernes, aproximadamente a las 18:45, el imputado Ángel I. (20), junto a un sujeto apodado “cachi”, se movilizaban en una moto por el oeste de Rafaela, cuando advirtieron la presencia de la víctima. Al bajar e intercambiar insultos y golpes de puño, el segundo acusado sacó un revólver y gatilló, al menos, tres veces, sin que saliera el disparo. Pero finalmente la bala se percutó, hiriendo a la víctima en la rodilla. Tras el ataque, los dos motociclistas dejaron el lugar, que a los pocos minutos se llenó de agentes de la Patrulla de Acción Táctica, de la Comisaría 13° y PDI.
Del relato de la propia víctima, así como de otros testigos, los investigadores pudieron identificar rápidamente a los atacantes, llevando a cabo allanamientos en distintos puntos de la ciudad, logrando el arresto de Angel I. y librando una orden de captura para el que efectuó el disparo (sigue prófugo).
La acusación de la Dra. Korakis buscaba que el detenido continuara en esa situación, para que no supusiera un obstáculo a la investigación. Pero esos planes se vieron frustrados cuando la propia víctima solicitó la libertad de Ángel I. “no tiene nada que ver” dijo y sostuvo que el problema es solamente con quien le disparó. “lo usó sólo para que lo lleve” continuó la víctima, abonando con sus dichos la postura del abogado defensor, que propuso la teoría de que su defendido desconocía las intenciones de ese tal “cachi” de atacar a la víctima con un arma de fuego.
El testimonio desincriminador de la víctima, más la falta de antecedentes del imputado, hicieron que el Juez Stegmayer diera lugar al planteo de la Defensa y le otorgue la libertad a Angel I. Aunque sigue sujeto al proceso, el imputado regresó a la calle con la condición de evitar todo tipo de contacto con la víctima o el prófugo, no portar armar y presentarse todos los lunes en el Destacamento 9 de barrio Villa Podio.