La jubilación por invalidez es un beneficio previsional que permite a una persona retirarse del mercado laboral cuando su salud física o psíquica le impide continuar trabajando.
Este impedimento no se limita a la tarea que realizaba antes, sino a cualquier tipo de actividad laboral.
Requisitos principales:
1. Ser aportante regular al sistema previsional (ANSES).
Esto se consigue de tres maneras:
• Tener 30 años de aportes.
• Tener 15 años de aportes y, además, haber realizado 12 meses de aportes continuos inmediatamente antes de iniciar el trámite.
• Por último, contar con al menos 1 año y medio de aportes previos al inicio del trámite.
Es posible regularizar aportes a través de moratorias como la Ley 24.476, si se cumplen las condiciones.
2. Tener una incapacidad laboral superior al 66%, certificada por junta médica.
Importante:
Si la persona no cuenta con aportes suficientes o no es aportante activo, no podrá acceder a la jubilación por invalidez. En ese caso, podrá tramitar una pensión no contributiva por invalidez, donde el Estado evaluará únicamente su estado de salud y su situación socioeconómica.
Diferencias clave:
- La jubilación por invalidez requiere aportes y evalúa salud.
- La pensión no contributiva solo evalúa salud y vulnerabilidad económica.
- La jubilación por invalidez es un beneficio transitorio.
Cualquier consulta, no dudes en hacerla.
Marisol Escandell – Estudio Jurídico
Bv. Hipólito Yrigoyen 394, Rafaela
WhatsApp: 3492 270321