La artrosis de cadera y rodilla es una patología cada vez más frecuente y ya no afecta únicamente a personas mayores. Así lo explicó el traumatólogo Vicente Gozalbes, quien detalló que se trata del deterioro del cartílago que recubre las articulaciones, un proceso que antes se asociaba a la edad avanzada pero que hoy también se observa en pacientes jóvenes, incluso desde los 35 o 40 años.
Según indicó, este desgaste puede estar vinculado a múltiples factores como la sobrecarga física, la práctica deportiva intensa, lesiones previas o traumatismos. Los principales síntomas son dolor, rigidez y limitación en el movimiento, que en muchos casos derivan en renguera. Además, advirtió que la artrosis no afecta solo a una articulación: cuando avanza, genera desbalances en la marcha que terminan comprometiendo otras zonas del cuerpo, como la columna, la rodilla o el tobillo.
En cuanto al tratamiento, el especialista remarcó la importancia de un enfoque integral que contemple la edad del paciente, sus antecedentes y estilo de vida. Las opciones van desde la kinesiología y la rehabilitación hasta tratamientos farmacológicos y alternativas más avanzadas como el plasma rico en plaquetas o terapias con células. En los casos más complejos, puede ser necesaria la cirugía, incluyendo la colocación de prótesis.
Gozalbes subrayó que no conviene postergar el tratamiento cuando aparecen los primeros síntomas, ya que el paso del tiempo puede agravar el cuadro y generar daños mayores en la articulación. “Lo importante es preservar la calidad de vida del paciente”, afirmó, y destacó que, tras una intervención adecuada, es posible retomar actividades físicas, priorizando ejercicios de bajo impacto como bicicleta, natación o yoga.
Finalmente, el traumatólogo advirtió sobre el rol del sedentarismo y el miedo en la evolución de la enfermedad. Explicó que la inactividad favorece el deterioro articular y puede generar un círculo negativo que impacta no solo en lo físico, sino también en lo emocional y social. Por eso, insistió en la importancia de mantenerse activo y consultar a tiempo para evitar complicaciones a largo plazo.