Una travesía en kayak que unió Chaco con Rosario volvió a poner en agenda la discusión sobre el dragado del río Paraná y sus posibles efectos sobre el ecosistema.
La iniciativa, impulsada por la organización “Remadas contra la corriente”, reunió a cerca de 200 kayakistas que partieron el 7 de marzo desde Chaco y arribaron el fin de semana pasado a Rosario, tras recorrer distintas etapas con paradas en localidades como Bella Vista, La Paz, Villa Urquiza, Paraná y Santa Fe.
Según explicó el periodista Gustavo Cuello, la actividad tuvo como objetivo visibilizar una protesta vinculada al proyecto de profundización del cauce del río. “Es un grupo de ambientalistas que está protestando por el dragado del río Paraná. De 33 pies que tiene hoy, se lo quiere llevar a 44”, señaló. De acuerdo a lo planteado, la iniciativa responde a la necesidad de permitir el ingreso de buques de mayor porte a los puertos del norte del país. “Se busca que los buques puedan transportar y exportar producción”, indicó.
En ese contexto, Cuello advirtió sobre el posible impacto en los humedales. “Es el lugar donde se produce toda la biodiversidad. Allí se crían las especies y luego se vuelcan al río”, explicó. Además, sostuvo que una mayor profundidad del cauce podría alterar ese equilibrio. “Al profundizar el Paraná, el agua de los humedales se vacía para completar ese dragado”, detalló.
También mencionó posibles efectos sobre las costas y barrancas de distintas localidades. “La correntada con más agua podría generar inconvenientes en distintos puntos del litoral”, afirmó. El proyecto de dragado se encuentra en etapa de definición y está vinculado a un proceso de licitación que dependerá del gobierno nacional. “Se van a abrir los sobres para las empresas que se harán cargo”, señaló.
La travesía, en tanto, buscó instalar el tema en la agenda pública y generar información sobre una iniciativa que involucra al principal curso de agua de la región.