El presidente Javier Milei volverá a dar una señal política de respaldo a su jefe de Gabinete, Manuel Adorni, al recibirlo este miércoles en la residencia de Olivos, en un contexto marcado por el avance de denuncias y cuestionamientos sobre el patrimonio del funcionario.
El encuentro se producirá en medio de una creciente presión judicial y mediática. En los últimos días se ampliaron las denuncias por presunto enriquecimiento ilícito, con pedidos para investigar operaciones inmobiliarias y citar a testigos vinculados a compras bajo sospecha.
Las dudas sobre la evolución patrimonial de Adorni se intensificaron a partir de inconsistencias entre sus ingresos declarados y el nivel de gastos atribuido, incluyendo propiedades y viajes. Según informes periodísticos, su salario como funcionario se mantuvo durante meses sin grandes variaciones, lo que alimentó interrogantes sobre el origen de ciertos bienes.
En paralelo, el jefe de Gabinete decidió suspender una conferencia de prensa prevista para esta semana, en medio del agravamiento del escándalo y ante nuevas revelaciones sobre su situación financiera.
El caso también tiene impacto político: la oposición ya prepara un extenso pliego de preguntas que Adorni deberá responder en el Congreso, donde se incluyen consultas sobre su patrimonio, viajes al exterior y posibles vínculos con otras controversias recientes.
Pese a este escenario, Milei ha sostenido públicamente a su funcionario. En los últimos días, el mandatario reiteró su apoyo a través de redes sociales y desestimó las acusaciones, enmarcándolas como parte de una ofensiva política contra su gobierno.
Así, la reunión en Olivos se interpreta como un nuevo gesto de respaldo en un momento clave, mientras la situación judicial y política de Adorni continúa escalando y amenaza con convertirse en uno de los principales focos de tensión para la administración libertaria.