La provincia de Santa Fe trabaja en una política educativa destinada a regular, limitar y, en algunos casos, prohibir el uso de teléfonos celulares en las escuelas provinciales. La iniciativa fue confirmada por el ministro de Educación, José Goity, y se basa en estudios que advierten sobre el impacto de estos dispositivos en el aprendizaje y la salud mental.
Protocolos en elaboración
Desde el Ministerio indicaron que se están diseñando protocolos con lineamientos comunes para acompañar a las instituciones educativas en la aplicación de la normativa. El objetivo es que estas pautas puedan estar definidas a lo largo del año, aunque se reconoce que su implementación requiere un proceso cuidadoso.
Por el momento, el ciclo lectivo 2026 comenzará bajo el mismo esquema vigente en 2025, con recomendaciones generales para limitar el uso del celular, sin una norma definitiva. En este contexto, cada escuela continúa aplicando criterios propios.
Diferencias entre primaria y secundaria
El ministro explicó que las medidas no serán iguales para todos los niveles. En la educación primaria, el uso del celular en el aula no estará permitido, mientras que en la secundaria se evaluarán usos puntuales con fines pedagógicos y bajo supervisión docente. También se analiza cómo regular los dispositivos durante recreos y tiempos libres.
Fundamentos y estudios
Goity señaló que la provincia trabaja con especialistas y fundaciones que aportan investigaciones nacionales e internacionales sobre los efectos negativos del uso irrestricto del celular. Entre ellos, se mencionan la ansiedad, la dispersión, las dificultades en los vínculos y la disminución de la concentración.
Además, se citó un estudio global realizado en 2025 por Sapien Labs, que indica que el acceso a estos dispositivos antes de los 13 años puede afectar la salud mental a corto y mediano plazo.
Marco legal y educación digital
En Santa Fe rige la Ley Nº 12.686, sancionada en 2006, que prohíbe el uso de celulares durante el dictado de clases. No obstante, el ministro consideró que la norma quedó desactualizada frente a los cambios tecnológicos y deberá ser revisada una vez definidos los nuevos criterios.
En paralelo, el Ministerio impulsa un enfoque de educación digital integral, que incluye alfabetización digital, uso seguro de la tecnología e incorporación de herramientas como la inteligencia artificial en el ámbito educativo.