La ciudad de Bahía Blanca fue golpeada por una tormenta de gran magnitud en la madrugada del viernes, que generó graves inundaciones en varios barrios. Más de 40 familias fueron evacuadas, el hospital Penna colapsó y el aeropuerto debió ser cerrado. Las lluvias, que superaron los 200 mm en tan solo cuatro horas, se consideran históricas, con un fenómeno climático que rompió récords de precipitaciones. La tormenta también forzó la suspensión de clases y del transporte público, mientras las autoridades locales decretaron la suspensión de todas las actividades.
El Municipio de Bahía Blanca ha solicitado a la población que permanezca en sus casas y evite salir a la vía pública debido a las condiciones extremas. Además, se han habilitado centros de evacuación en diferentes puntos de la ciudad, mientras que el sistema de drenaje colapsó en varias calles, algunas de las cuales se transformaron en ríos. La situación continúa siendo crítica, y se espera que las lluvias persistan hasta el mediodía.
El Intendente Federico Susbielles coordina las acciones desde el Centro Único de Monitoreo, con la colaboración de Defensa Civil y otros organismos municipales, para brindar asistencia a los afectados y garantizar la seguridad en la ciudad.