Argentina volverá a tener presencia en una misión espacial de alcance histórico: un microsatélite desarrollado por organismos y universidades del país formará parte de Artemis II, el programa de la NASA que marcará el regreso de vuelos tripulados hacia la Luna después de más de cinco décadas. La información fue confirmada oficialmente por el Gobierno nacional mediante un comunicado.
Durante el lanzamiento, previsto para el 6 de febrero, se desplegará el microsatélite Atenea, perteneciente a la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE). El proyecto fue desarrollado de manera conjunta con la empresa VENG S.A. y contó con la participación del Instituto Argentino de Radioastronomía, la Comisión Nacional de Energía Atómica y diversas universidades nacionales, entre ellas la UNLP, la UNSAM y la UBA.
Según precisaron desde el Ejecutivo, Atenea tendrá un rol clave en la validación de tecnologías estratégicas para futuras misiones espaciales. Una vez en órbita, el dispositivo permitirá medir niveles de radiación en el espacio profundo, evaluar componentes diseñados para uso espacial, recopilar datos GPS en trayectorias de transferencia geoestacionaria y comprobar sistemas de comunicación de largo alcance, información que será utilizada por la propia NASA.
La misión Artemis II no contempla un alunizaje: los astronautas realizarán una trayectoria alrededor del satélite natural y pasarán por su cara oculta, alcanzando una distancia récord de 72.000 kilómetros de la Tierra. Se trata del primer vuelo tripulado del programa Artemis y un paso intermedio entre Artemis I, que fue no tripulada, y Artemis III, que prevé el retorno de seres humanos a la superficie lunar.
Desde el Gobierno destacaron que la selección del microsatélite argentino para una misión con tripulación refleja el nivel de exigencia superado por el país en materia de estándares técnicos y operativos. En ese sentido, remarcaron que la inversión en desarrollo tecnológico y ciencia aplicada forma parte de una estrategia prioritaria.
Artemis II despegará desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, a bordo del cohete Space Launch System (SLS), el más potente construido por la NASA. La tripulación estará integrada por cuatro astronautas: Reid Wiseman, como comandante; Victor Glover, en el rol de piloto; Christina Koch, como especialista de misión; y el canadiense Jeremy Hansen, lo que refuerza el carácter internacional del programa.
La misión se inscribe dentro de un plan a largo plazo de la agencia espacial estadounidense, que busca establecer una presencia humana sostenida en la Luna y utilizarla como plataforma para el desarrollo de tecnologías que serán clave en futuras misiones a Marte.