Los inquilinos que firmaron contrato con la Ley de Alquileres reglamentada en 2020 tendrán durante agosto un aumento exponencial del 247%. Si bien ese marco regulatorio les permitirá mantener el valor fijo durante un año, el ajuste determinado por el salto inflacionario provocará un golpe sobre los ingresos de miles de hogares.
Desde el sector inmobiliario ya detectaron casos de inquilinos que deciden rescindir el contrato ya que no pueden afrontar lo que viene.
En diálogo con Radio Mitre Santa Fe, Ariel Dorazio, coordinador del Consejo Asesor de Vivienda en la Oficina del Consumidor de Rosario, expresó: "Verdaderamente si tomamos el índice de agosto, proyectado en 246%, es un índice alto y que genera preocupación. Esto es un tope, no se puede aumentar más de eso".
"Si lo comparamos con lo que están exigiendo para las renovaciones, le están pidiendo entre 350 y 400 por ciento de aumento. El problema no era la ley anterior sino que las desmesuras que existe en el mercado inmobiliario tratando de aumentar por encima del índice inflacionario es lo que genera el mayor dolor de cabeza", agregó.
Dorazio describió que están "viendo rescisiones por contratos nuevos. Producto de la desregulación, hay personas que han sufrido un incremento del 100% en cuatro meses". En ese sentido explicó que "el problema, según el mercado inmobiliario, era la falta de oferta. Hoy es la falta de demanda, que ha caído exponencialmente frente a la gran oferta que hay".
"Alquileres que antes demandaban una semana en alquilarse, hoy tienen una demora de dos o tres meses en alquilar lo que genera también un problema para el propietario", culminó.