Luego del caso de Alejandra “Locomotora” Oliveras, quien sufrió un episodio isquémico grave, el neurocirujano y neuroradiólogo intervencionista, Alejandro Musacchio, alertó sobre la gravedad del accidente cerebrovascular (ACV), “Es una enfermedad que muy poca gente conoce y sin embargo es la tercera causa de muerte en Argentina y la primera de invalidez en el mundo”, subrayó el especialista. Asimismo, explicó - en diálogo con Mitre Santa Fe - que el ACV isquémico es causado por un coágulo que obstruye una arteria cerebral, privando de oxígeno a una parte del cerebro. “Cada cuatro minutos hay un ACV en el país. Hay que concientizar, porque se puede prevenir”, sostuvo. Entre los factores de riesgo mencionó la hipertensión, la diabetes, el sedentarismo, el consumo de drogas y alcohol, el tabaquismo, el estrés y los antecedentes familiares. Dr. Alejandro Musacchio - neurocirujano y neuroradiólogo intervencionista (Radio Mitre Santa Fe)     repeat play pause stop mute un mute Update Required To play the media you will need to either update your browser to a recent version or update your Flash plugin.     Respecto al tratamiento, detalló que existe una ventana terapéutica de aproximadamente cuatro horas para intervenir de manera efectiva. “Tenemos un servicio en el hospital Cullen especializado en neurointervencionismo. Si se actúa a tiempo, se puede disolver el coágulo con fármacos o extraerlo mediante una embolectomía”, indicó. Sin embargo, aclaró que Oliveras llegó al centro médico con una demora de 8 o 9 horas, lo que complicó la evolución. El especialista también habló sobre la intervención quirúrgica realizada a la exboxeadora, una craniectomía descompresiva, que consiste en extraer un segmento del cráneo para permitir que el cerebro se expanda sin generar presión mortal. “Es una medida para salvarle la vida”, explicó. Consultado sobre las secuelas, fue contundente: “No volverá a tener la vida de antes. Tiene una hemiplejía izquierda por una lesión cerebral extensa del hemisferio derecho”. Musacchio concluyó con un mensaje enfático de prevención: “No hay edad para cuidarse. Hay que mirar los antecedentes familiares, controlarse la presión y consultar al médico. Y ante la mínima sospecha de un ACV, ir al hospital de inmediato, sin esperar una ambulancia. Aunque te equivoques, es mejor estar en el hospital y descartar”.