El debate sobre la modificación del huso horario en Argentina volvió a la agenda política con la media sanción al proyecto impulsado por el diputado Julio Cobos, que propone pasar del GMT -3 al GMT -4. Sin embargo, para el ingeniero José Stella, especialista en energía, los fundamentos del cambio resultan insuficientes. “Los estudios que se realizaron en 2008 y 2009 demostraron que no hubo un cambio sustancial en el ahorro energético. Atrasar una hora el reloj no trae mayores beneficios desde ese punto de vista”, explicó Stella en diálogo con Radio Mitre Santa Fe. El especialista detalló que, de aprobarse la ley, los argentinos deberían atrasar sus relojes una hora y adaptarse al nuevo esquema. Aunque reconoció que un cambio único y permanente podría asimilarse con el tiempo, advirtió sobre los costos técnicos: “No es sólo cambiar los relojes. Habría que resetear medidores, adecuar computadoras y otros sistemas que dependen del registro horario”. Ing. José Stella - especialista en energía (Radio Mitre Santa Fe)     repeat play pause stop mute un mute Update Required To play the media you will need to either update your browser to a recent version or update your Flash plugin.   Stella también diferenció la situación local de la de otros países: “En Europa unificaron horarios para coordinar transporte, bancos y actividades económicas. En Estados Unidos, en cambio, conviven varios husos horarios por la extensión del país. En Argentina, lo que influye más es la ubicación geográfica y la inclinación de la Tierra, que hacen que zonas como la Patagonia tengan grandes variaciones de luz solar entre verano e invierno”. Finalmente, el ingeniero advirtió que el ahorro energético no debería depender solo de un cambio de horario: “Podemos hacer mucho más para reducir el consumo eléctrico. El proyecto debería tener fundamentos más sólidos y complementarse con medidas de eficiencia energética”.