El Obispo de Rafaela, Monseñor Pedro Torres, ha dado a conocer su Carta Pastoral para el inicio del ciclo 2026. Bajo el lema "Somos enviados por Jesús como Él fue enviado por el Padre", el prelado ofrece una profunda reflexión que busca orientar el caminar de la Iglesia local como "Peregrinos de Esperanza".+4 El documento, fechado el 23 de febrero de 2026, se divide en una primera parte introductoria para la Cuaresma, anticipando una segunda entrega que llegará en la Pascua para abordar la renovación bautismal. Un llamado al silencio y la escucha     Mons. Torres inicia su mensaje reconociendo la urgencia y el aturdimiento de palabras que caracterizan la vida moderna. Ante esto, propone el SILENCIO no como evasión, sino como el espacio necesario para el encuentro, la reconciliación y el enriquecimiento de los vínculos. Este silencio, afirma, es la fuente que permite la escucha real y el reconocimiento de la vocación. Memoria agradecida: El legado de la Asamblea 2021 La carta realiza un ejercicio de memoria institucional, revisando los objetivos trazados en la Asamblea Diocesana de 2021. En aquel entonces, bajo la dirección de Mons. Luis Fernández, se establecieron metas para el período 2021-2027 que hoy cobran vigencia renovada: Reavivar la fe y redescubrir la alegría del servicio.Promover la cultura del encuentro, con especial atención a los más vulnerables.Pastoral en clave misionera, actuando como una "Iglesia en salida" que escucha sin imponer. Carta para la Cuaresma y el inicio pastoral 2026 - Mons. Pedro Torres.pdf       El Obispo destaca que aquellos diagnósticos se centraron en cuatro ejes críticos: la vulnerabilidad social, la búsqueda de Dios fuera de las estructuras eclesiales, la falta de profundidad en la vida de fe y el desafío de acompañar a las nuevas generaciones. 2026: El año de la misión y el 65° aniversario Para este 2026, Mons. Torres invita a que la misión sea una "prolongación natural" de los regalos del Espíritu, coincidiendo con la celebración de los 65 años de la vida diocesana. Haciendo eco de las enseñanzas del Papa Francisco en Evangelii gaudium, el Obispo insta a una reforma de estructuras que priorice la evangelización sobre la auto-preservación. “Sueño con una opción misionera capaz de transformarlo todo: costumbres, estilos, horarios y lenguaje”, señala citando al Pontífice.+1 Asimismo, incorpora el mensaje del Papa León XIV para la Jornada Misionera de este año, resaltando que ser cristiano no es un conjunto de ideas, sino una vida en unión con Cristo que se traduce en comunidades reconciliadas.+1 La esencia de la Sinodalidad: Relaciones y Amor El documento se nutre fuertemente del Documento Final del Sínodo concluido en 2024. Mons. Torres subraya que la maduración personal solo ocurre en la relación con el otro y con Dios. La unidad es la condición de la misión; el amor es su esencia.Estilo de Jesús: Escuchar, dialogar y salir al encuentro de cada historia personal.Conversión del corazón: Superar la fragmentación del individualismo mediante vínculos auténticos. Modelos de Santidad: Teresita y Francisco Hacia el final de su misiva, el Obispo propone a Santa Teresita (patrona de las misiones) y a San Francisco de Asís como guías. En el marco de los 800 años del tránsito al cielo de San Francisco, Torres invita a dejarse contagiar por el deseo de transmitir el amor del Señor tanto a los cercanos como a los lejanos.+2 Finalmente, exhorta a la comunidad a nutrir su "conciencia filial" a través de la oración del Padrenuestro, encomendando este tiempo de misión a la protección de Nuestra Señora de Guadalupe y San José. “La misión nace del amor, se vive en el amor y conduce al amor”, concluye el Obispo, bendiciendo a una diócesis que se prepara para un año de intensa labor pastoral y espiritual.