Embajadas de cerca de una decena de países europeos y latinoamericanos, junto con empresas extranjeras que operan en Cuba, comenzaron a revisar y actualizar sus planes de contingencia y evacuación en medio de un escenario de creciente tensión e incertidumbre regional. Según trascendió, las legaciones diplomáticas están actualizando listados de residentes, verificando datos de sus ciudadanos y preparando distintos escenarios de emergencia, entre ellos posibles crisis derivadas de la falta de servicios básicos como electricidad, agua potable y combustible. El clima de alerta también alcanza al sector privado. Algunas multinacionales con presencia en la isla ya habrían tomado medidas preventivas para proteger a su personal extranjero. Entre ellas, la empresa británica Unilever, que habría evacuado a las familias de sus trabajadores, reflejando el nivel de preocupación existente. Si bien no hubo comunicados oficiales detallando las razones de estas decisiones, el movimiento simultáneo de embajadas y compañías internacionales evidencia un escenario de cautela creciente frente a la situación que atraviesa Cuba y el contexto geopolítico del Caribe.